El proyecto, llevado a cabo por los reconocidos estudios amann-canovas-maruri y Adelino Magalhaes, se ajusta a una ordenación ya definida por la normativa de zona. Este proyecto se caracteriza por la adopción de dos condiciones distintas en cuanto a la forma y materiales de los edificios.
La primera condición, que incluye tres bloques, asume la dureza de la calle. Estos bloques miran hacia el exterior y se integran con la ciudad de manera firme y coherente, construidos predominantemente en acero.
La segunda condición abarca otros tres bloques lineales que se adaptan a las zonas verdes proyectadas. Estos edificios emplean un lenguaje y materiales más blandos, como madera y acero, y también incluyen vidrio y vegetación, elementos fundamentales para el conjunto del proyecto.




