Silestone ha dado un paso decisivo hacia el futuro. La marca, conocida internacionalmente por su constante trabajo en innovación, está liderando una transformación profunda en el mundo del diseño de interiores con el desarrollo de superficies de bajo contenido en sílice.
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ToggleDesarrollo de superficies pensando en la seguridad del proceso
Durante años, el mercado ha estado dominado por materiales con alto contenido en sílice, un componente que, aunque común en la piedra natural, plantea riesgos para la salud cuando es manipulado en procesos de corte y fabricación. Este material puede ser altamente perjudicial para la salud cuando se inhala en forma de polvo de manera mantenida durante estos procesos, pudiendo provocar silicosis, cáncer de pulmón, enfermedades autoinmunes (artritis reumatoide, lupus, leucemia), problemas cardiovasculares, etc.
Consciente de este problema, Silestone lleva años investigando este asunto, logrando crear una tecnología propia que consigue reducir drásticamente el contenido de sílice cristalina.
Con el desarrollo de líneas como Q10 y Q20 (con un máximo de un 10 % y un 20 % de sílice cristalina, respectivamente) , Silestone introduce una fórmula revolucionaria basada en superficies híbridas fabricadas a partir de minerales premium y componentes reciclados como el vidrio. Se trata de innovadoras superficies capaces de disminuir el contenido de sílice a niveles mínimos, inferiores incluso a muchas de las piedras naturales, y ofrecer el mismo nivel de resistencia, belleza y funcionalidad que caracteriza a la marca. No cabe duda de que este avance representa un hito para la industria, que se enfrenta al desafío de combinar rendimiento técnico con responsabilidad laboral.
Materiales limpios, seguros y con estilo desde el principio
En un momento en el que la seguridad del trabajador se ha convertido en un espacio sagrado, elegir materiales que cuiden la salud de quienes lo trabajan es una prioridad. Silestone, consciente de ello, ha reimaginado el papel de las superficies no solo como elementos hermosos y funcionales, sino como protagonistas de una vida laboral más segura.
Las nuevas colecciones incorporan materiales reciclados y procesos de fabricación con menor impacto sobre la salud y sobre el medioambiente, reforzando el compromiso de la marca con la economía circular.
Además, una vez instaladas, estas superficies, son altamente higiénicas, fáciles de limpiar y resistentes al desgaste diario, como lo eran las anteriores, lo que las convierte en una opción ideal para cocinas, baños y espacios de alto tránsito. La apuesta por materiales bajos en sílice va más allá de una tendencia: es una declaración de principios que conecta innovación con salud.
En definitiva, Silestone no solo está creando superficies, está construyendo un nuevo estándar en la industria de los materiales arquitectónicos. Un estándar en el que el diseño dialoga con la ciencia, y donde la belleza se une con el bienestar y la protección del trabajador.





