En el contexto actual de transformación del sector de la construcción, la sostenibilidad ha dejado de ser una opción para convertirse en un requisito imprescindible. Factores como la eficiencia energética, la salud de los usuarios y el impacto ambiental están en el centro del debate, impulsando el auge de las certificaciones medioambientales para edificios. En este escenario, la iluminación sostenible se posiciona como un elemento clave para alcanzar los estándares exigidos por sellos como DGNB, LEED, BREEAM y WELL, tal y como señala Arno Eversmeyer, especialista del equipo de Aplicaciones de Iluminación de TRILUX.
“La luz no solo influye en la eficiencia energética de un edificio, también en el confort visual, el bienestar y la experiencia de los ocupantes. Por eso, un diseño lumínico bien planteado es determinante para lograr certificaciones sostenibles de alto nivel”, explica Eversmeyer.
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ToggleDiferencias entre las certificaciones y su enfoque lumínico
Mientras que LEED, BREEAM y DGNB evalúan de forma integral aspectos como el uso de materiales, el consumo energético, las emisiones o la calidad ambiental interior, el sistema WELL Building Standard se centra en el impacto directo de los edificios sobre la salud y el bienestar de las personas. En todos ellos, la iluminación juega un papel determinante.
Para obtener puntos en estos sistemas de evaluación, es necesario desarrollar un concepto de iluminación sostenible y holístico, documentado técnicamente. Se valora la reproducción cromática, el control del deslumbramiento, el funcionamiento sin parpadeos, la distribución uniforme de la luz o la posibilidad de adaptación en función del uso. En el caso específico de WELL, se exige también una “iluminancia diurna melanópicamente equivalente”, una métrica relacionada con los efectos no visuales de la luz en el cuerpo humano. Este parámetro está directamente vinculado al diseño de Human Centric Lighting (HCL), una tecnología que simula los ritmos naturales de la luz solar para mejorar el bienestar y el rendimiento.
Tecnología lumínica avanzada para edificios certificados
Según TRILUX, los sistemas de gestión de la iluminación son herramientas esenciales tanto para reducir el consumo como para ofrecer una experiencia personalizada al usuario. Soluciones como su plataforma LiveLink permiten configurar escenarios lumínicos adaptativos y preparar el edificio para futuros usos inteligentes. Además, esta tecnología es la base para integrar conceptos como el HCL, cada vez más demandados en entornos de trabajo, educación y salud.
“La luz influye directamente en la salud visual, el estado de ánimo y el rendimiento cognitivo. Por eso, los sistemas centrados en el ser humano no solo mejoran el confort, sino que se convierten en elementos estratégicos para lograr los requisitos de WELL y otras certificaciones de sostenibilidad”, apunta Eversmeyer.
Apoyo técnico desde el diseño hasta la certificación
TRILUX acompaña a arquitectos, ingenieros, promotores y operadores desde las fases iniciales del proyecto, ofreciendo asesoramiento técnico personalizado, productos optimizados para la certificación y documentación específica como Declaraciones Ambientales de Producto (DAP). Estas herramientas permiten acreditar la sostenibilidad de las luminarias y su aportación al cumplimiento de los requisitos establecidos por los principales estándares internacionales.
“Con nuestras soluciones, facilitamos que los proyectos no solo cumplan con los requisitos de eficiencia energética, sino que también destaquen en criterios de salud, confort y responsabilidad medioambiental”, concluye Eversmeyer.







