




La intervención en esta emblemática iglesia se consolida como un ejemplo destacado de restauración arquitectónica que combina la preservación del patrimonio histórico con soluciones contemporáneas innovadoras. El proyecto se centra en la consolidación estructural del edificio y en la instalación de una cubierta de vidrio transparente que permite aprovechar el espacio interior cubierto sin alterar la imagen exterior del inmueble, respetando así su esencia y valor histórico.
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ToggleCubierta de vidrio y estructura metálica: integración y funcionalidad
La nueva cubierta de vidrio se sitúa a aproximadamente cinco metros de altura, en un tramo donde las paredes son planas y regulares, lo que facilita la instalación de una estructura ligera pero robusta. Esta cubierta está compuesta por una estructura metálica de jácenas empotradas en los muros originales de piedra, garantizando la integración con los elementos arquitectónicos existentes y aportando estabilidad y durabilidad. Un perfil perimetral independiente cumple una función fundamental, canalizando de manera eficiente el agua de lluvia para proteger el edificio, una solución clave para garantizar la conservación a largo plazo.
Un elemento singular del diseño es la adaptación de los perfiles metálicos en la zona del ábside, donde forman una media circunferencia que se ajusta perfectamente a la curvatura de las paredes. Esta atención al detalle demuestra el respeto por las características arquitectónicas originales y la búsqueda de armonía entre la estructura nueva y la antigua.
Reapertura del campanario y mirador hacia Montserrat
La propuesta también contempla la reapertura del acceso al campanario mediante una escalera metálica con peldaños de religa, una estructura ligera y funcional que conecta el interior con la parte más alta de la torre. En este punto se crea un mirador que ofrece una vista panorámica privilegiada hacia la montaña de Montserrat, un recurso que aporta un valor añadido cultural y turístico al proyecto.
Este proyecto ejemplifica cómo la restauración arquitectónica puede combinar tradición e innovación para transformar espacios históricos en lugares funcionales, accesibles y atractivos para el público actual, sin comprometer su integridad ni su valor patrimonial.









