




La luz natural, la amplitud y un diseño atemporal definen esta vivienda de doble altura proyectada por Eloi Camacho Arquitectura en Sant Cugat del Vallés. Con 250 m² construidos, la casa ha sido concebida para una familia con dos hijos, combinando funcionalidad, diseño emocional y una relación estratégica con la luz, característica fundamental del estilo mediterráneo.
El elemento central del proyecto es una impresionante doble altura que conecta visualmente los dos niveles, convirtiéndose en el corazón emocional y arquitectónico de la vivienda. Este gesto espacial no solo eleva la percepción del interior, sino que redefine la forma de habitar la casa, fomentando la conexión entre los espacios y la interacción familiar.
Tabla de contenido
ToggleLuz natural y espacios a doble altura: la esencia del diseño mediterráneo
La vivienda aprovecha al máximo la luz natural, gracias a un volumen central de doble altura y una cubierta inclinada que se integra con la fachada. Este diseño potencia la sensación de amplitud y genera una atmósfera casi escultórica en la zona de día. Las celosías exteriores, combinando lamas fijas y móviles, permiten que la luz y la sombra se transformen a lo largo del día, creando un juego visual dinámico y acogedor.
Los grandes ventanales conectan interior y exterior, integrando el salón, comedor y cocina con el jardín y la piscina, favoreciendo una experiencia de vida interior-exterior típica de la arquitectura mediterránea. La vivienda se abre al paisaje, potenciando la sensación de continuidad y bienestar.
Distribución funcional y confort para toda la familia
La planta baja alberga el núcleo social de la vivienda, un espacio abierto que agrupa salón, comedor y cocina, diseñado para fomentar la convivencia. Además, incluye un dormitorio polivalente para invitados o despacho, un baño completo, zona de lavadero y garaje para dos vehículos. La doble altura sobre el salón multiplica la conexión visual con la planta superior, generando un diálogo constante entre los espacios.
La planta superior se destina a la zona de noche, con cuatro dormitorios. La habitación principal incorpora vestidor, baño en suite y una terraza interna que se asoma a la doble altura, reforzando la relación visual con el salón. Este diseño combina privacidad y cercanía, optimizando la circulación y la experiencia espacial de toda la familia.
Interiorismo cálido y materiales sostenibles
El interiorismo acompaña al proyecto arquitectónico mediante el uso de madera como hilo conductor: revestimientos, mobiliario a medida, estanterías, armarios y celosías exteriores comparten la misma identidad. Esta elección aporta calidez, textura y coherencia estética, creando un ambiente acogedor y atemporal.
La vivienda, además, prioriza la sostenibilidad y la eficiencia energética, integrando luz natural, ventilación cruzada y materiales duraderos, reflejando la preocupación por un estilo de vida respetuoso con el medio ambiente sin sacrificar confort ni diseño.
Arquitectura emocional: vivir la luz y la doble altura
“La doble altura no es solo un recurso formal, sino un gesto que conecta a la familia con el espacio y con la luz”, explica Eloi Camacho, arquitecto del proyecto. La vivienda consigue un equilibrio entre funcionalidad, estética y experiencia emocional, ofreciendo espacios amplios, luminosos y profundamente conectados con el entorno.
Este proyecto se consolida como un ejemplo de vivienda mediterránea contemporánea, donde la luz, la doble altura y la relación interior-exterior redefinen la manera de habitar, convirtiendo cada rincón en un lugar que invita a vivir con calma, confort y conexión con la naturaleza.






