



La Alhambra de Granada, uno de los monumentos más icónicos del patrimonio mundial, se transformó recientemente en un laboratorio de arquitectura contemporánea gracias al workshop “Alhambra: Sombra y luz”, impulsado por APE Grupo. Durante cinco días, la Plaza de los Aljibes y los accesos al recinto monumental sirvieron de escenario para que 36 estudiantes de arquitectura de distintas escuelas exploraran la relación entre patrimonio, paisaje y materialidad, desarrollando proyectos centrados en la creación de espacios de sombra, descanso y transición.
El taller se convirtió en un espacio de experimentación arquitectónica, donde la cerámica dejó de ser un simple revestimiento para convertirse en un lenguaje capaz de generar atmósferas, modular la luz y dotar de significado al espacio.
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ToggleUn taller que une arquitectura, historia y paisaje
El workshop se desarrolló en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Granada (ETSAG) y estuvo dirigido por los arquitectos Carmen Moreno, Juan Domingo Santos y Héctor Fernández Elorza, con la colaboración de Antonio Peral y Francisco Lamolda, arquitectos vinculados directamente a la conservación de la Alhambra. Su experiencia permitió a los estudiantes entender la memoria del lugar y abordar sus propuestas desde una perspectiva que combina historia, paisaje y arquitectura contemporánea.
Durante los cinco días de trabajo intensivo, los participantes realizaron análisis del territorio, experimentación con maquetas y procesos de prueba, desarrollando proyectos sensibles al movimiento de la luz, la presencia del agua y la materialidad del monumento. El taller promovió un aprendizaje práctico y reflexivo, impulsando la investigación arquitectónica aplicada a espacios históricos.
La cerámica de APE Grupo se empleó como material constructivo y cultural, explorando su capacidad para crear umbráculos, sombras moduladas y espacios de transición que dialogan con el entorno histórico sin comprometer la integridad del monumento.
Proyectos destacados: entre sombra, luz y memoria
1. Habitar el Cercis
Este proyecto parte de la observación de la sombra cambiante de un árbol en la Plaza de los Aljibes, utilizada como elemento atmosférico transformador del espacio. Una estructura ligera sostiene piezas cerámicas dispuestas en distintas inclinaciones y densidades, ampliando la sombra natural y creando un jardín de luz filtrada y color. La instalación se integra con la copa del árbol, ofreciendo una experiencia sensorial que combina naturaleza y arquitectura contemporánea.
2. La puerta de las 42 mil piezas
Situado en uno de los accesos al recinto, este proyecto plantea un nuevo umbral cerámico formado por 42.000 piezas que alternan zonas macizas y celosías, generando sombra, permeabilidad visual y espacios de estancia. La intervención se complementa con vegetación estacional, reforzando la transición entre la ciudad y el monumento y reinterpretando el concepto de umbral arquitectónico en patrimonio histórico.
3. 400 m³ de memoria
Basado en la investigación histórica y arqueológica del terreno, esta instalación temporal utiliza 400 m³ de cerámica sostenidos por una estructura ligera de paraguas y muelles. La propuesta permite modular la densidad de sombra y evocar la memoria material de la plaza sin interrumpir la visión del paisaje, combinando innovación arquitectónica y respeto patrimonial.
4. Irse por las hojas
Inspirado en la sombra de los jardines y la forma de las hojas de ginkgo, el proyecto propone un umbráculo cerámico suspendido que acompaña el recorrido de los visitantes. Las piezas, sujetas por cables casi invisibles, filtran la luz, descienden hasta el suelo formando bancos y generan un efecto visual de movimiento y ligereza, en diálogo con el paisaje vegetal de la Alhambra.
5. La sombra del agua
Recuperando el papel histórico del agua como elemento estructurante, esta propuesta utiliza pantallas cerámicas que conducen agua desde el Pabellón de los Austriacos hasta el talud perimetral, generando sombra, frescor y sonido. La intervención recuerda la tradición hidráulica de la Alhambra y crea espacios de descanso sensorial para los visitantes.
6. Sombra y luz. Barro y agua
Este proyecto revela la geometría de los aljibes subterráneos mediante un velo cerámico suspendido, que reacciona al viento y a la luz para crear un umbráculo dinámico. La instalación conecta memoria histórica, infraestructura hidráulica y experiencia contemporánea, convirtiendo la cerámica en un medio para narrar la historia de la Alhambra.
Un laboratorio arquitectónico con proyección educativa
El taller contó con la participación de arquitectos invitados como Atelier do Corvo, Pablo Millán, Jesús Aparicio y Lucas y Hernández-Gil, así como profesores de la ETSAG, consolidando un espacio de aprendizaje, experimentación y reflexión arquitectónica de alto nivel. Los proyectos resultantes muestran cómo la arquitectura contemporánea puede dialogar con el patrimonio histórico, reinterpretando espacios públicos y monumentos desde la luz, la sombra y la materialidad.
Este workshop demuestra que la cerámica en arquitectura puede ser más que un material constructivo: es herramienta de diseño, medio de experimentación y lenguaje artístico capaz de transformar la percepción de un espacio histórico.







