La Unión Internacional de Arquitectos (UIA) ya ha puesto nombres a sus grandes reconocimientos de 2026. Y, aunque la lista de laureados recorre campos tan distintos como el urbanismo, la tecnología o la escritura, el anuncio gira con claridad alrededor de un premio que siempre marca época: la Medalla de Oro UIA 2026, concedida al arquitecto portugués Eduardo Souto de Moura.

No es un galardón a una obra concreta ni a un “proyecto del año”. La Medalla de Oro, creada en 1984, funciona como una especie de veredicto sobre una trayectoria completa: lo que un arquitecto ha aportado, con el tiempo, a la cultura del proyecto. En esta edición, la UIA ha querido subrayar una cualidad que hoy resulta casi contracorriente: una arquitectura hecha desde la inteligencia, la contención y la responsabilidad.

Souto de Moura (Oporto, 1952) no pertenece a la estirpe de los autores que necesitan el gesto para hacerse escuchar. Su trabajo se reconoce por otros caminos: el peso de la materia, el control de la escala, la precisión de las decisiones pequeñas, el respeto por el lugar y por lo que ya existe. En el comunicado oficial, la UIA resume esa idea con una fórmula que encaja bien con su obra: una arquitectura marcada por la inteligencia, la austeridad y un “profundo sentido de responsabilidad hacia la sociedad”.
Su reconocimiento internacional viene de lejos. Fue Premio Pritzker en 2011, y su obra incluye proyectos ya instalados en el imaginario contemporáneo, como el Estádio Municipal de Braga, donde la topografía se convierte en argumento constructivo, o la Casa das Histórias Paula Rego (Cascais), un museo de geometría rotunda y recorrido claro que acompaña el contenido sin eclipsarlo.
La Medalla de Oro UIA señala una influencia que se mide en décadas y en generaciones. Reconoce a un arquitecto cuya obra ha sido una lección continua sobre cómo trabajar con límites y convertirlos en calidad.
Los Premios Trienales UIA 2026: una mirada amplia a la disciplina
Junto a la Medalla de Oro, la UIA ha anunciado los Premios Trienales 2026, que distinguen aportaciones específicas en distintos ámbitos de la arquitectura y el territorio:
- Patrick Abercrombie Prize for Urban Planning and Design: Paola Viganò (Italia)
- Auguste Perret Prize for Technology in Architecture: Fetdeterra (España)
- Jean Tschumi Prize for Architectural Writing: Jacques Gubler (Suiza)
- Robert Matthew Prize for Sustainable and Humane Environments: Song Yehao (China)
- Vassilis Sgoutas Prize for Implemented Architecture Serving the Impoverished: Caravatti Caravatti Architetti (Italia)
- UIA Young Architects Prize for Architectural Excellence and Innovation in the Design Process (primera edición): Cierto Estudio (España)
La lista, más que un escaparate, dibuja un mapa. Urbanismo, innovación técnica, pensamiento crítico, sostenibilidad y arquitectura orientada al impacto social aparecen como piezas de un mismo tablero. También destaca la presencia española en dos categorías, una señal de cómo parte de la producción reciente está encontrando interlocución fuera de nuestras fronteras desde posiciones muy diferentes, entre el oficio, la investigación y la práctica cotidiana.




