
El cemento lleva siglos siendo el material más humilde de la construcción. Nadie lo ve, nadie lo celebra, pero sin él nada se sostiene. Hoy, sin embargo, algo está cambiando de forma profunda en su naturaleza. El cemento, los morteros y los aditivos ya no son simplemente materiales de agarre o relleno: son componentes tecnológicos que se adaptan a la obra en tiempo real, que incorporan bacterias para autocicatrizar microfisuras, que reducen hasta un 70 % la huella de carbono frente a los convencionales y que están en el centro de la batalla más importante del sector: la descarbonización. De la mano de Mapei Spain, Sika, Heidelberg Materials, Promat, Rodacal Beyem y Cementos La Cruz, este reportaje radiografía la revolución silenciosa que está transformando los materiales más básicos de la construcción en los más estratégicos.




