
Cuando se habla de construcción sostenible, la conversación suele centrarse en grandes aspectos como el aislamiento, la eficiencia energética o los sistemas de climatización. Sin embargo, cada vez más fabricantes están demostrando que la sostenibilidad también se construye a partir de los pequeños elementos que forman parte de un edificio.
En este contexto, Gira, compañía especializada en soluciones para edificios inteligentes, ha reforzado su estrategia de desarrollo sostenible con una nueva generación de productos concebidos desde criterios de durabilidad, circularidad y reducción del impacto ambiental. La compañía entiende que el diseño responsable no consiste únicamente en fabricar productos reciclables, sino en crear soluciones capaces de mantenerse vigentes durante décadas, reducir el consumo de recursos y facilitar su reutilización al final de su vida útil.
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ToggleDiseñar para que dure
Uno de los pilares de esta estrategia es la durabilidad. Frente a la lógica de la sustitución constante, Gira apuesta por desarrollar mecanismos preparados para acompañar al edificio durante muchos años.
Todos los productos de su gama mecánica se someten a ensayos que superan ampliamente los requisitos normativos y la compañía mantiene la disponibilidad de piezas de repuesto para facilitar la reparación siempre que resulte técnica y económicamente viable. Una filosofía que prolonga la vida útil del producto y contribuye a reducir la generación de residuos.

Materiales que también evolucionan
La innovación también alcanza a los materiales. Gira está incorporando progresivamente plásticos de origen biocircular, materiales reciclados y materias primas renovables en diferentes líneas de producto, reduciendo significativamente la huella de carbono sin comprometer la calidad, la resistencia ni el diseño.

Un ejemplo es Gira System 70, cuyos marcos en acabado blanco brillo se fabrican con plástico biocircular procedente de materias primas de origen vegetal. Según la compañía, este material permite reducir alrededor de un 72 % las emisiones de CO₂ respecto a un plástico convencional de origen fósil.
La apuesta por materiales más sostenibles también se refleja en Gira Esprit Linoleum-Plywood, una colección que combina linóleo y madera procedentes de recursos renovables y que reduce aproximadamente un 75 % su huella de carbono frente a soluciones convencionales, demostrando que sostenibilidad y diseño pueden avanzar de la mano.
Economía circular desde el diseño
Más allá de incorporar nuevos materiales, Gira trabaja para que sus productos puedan permanecer en uso durante más tiempo y sean más fáciles de reciclar.
La compañía ha sustituido progresivamente los termoestables por termoplásticos, materiales que requieren menos energía para su reciclaje y que mantienen una elevada resistencia mecánica. Paralelamente, continúa optimizando sus embalajes mediante el uso de papel reciclado y certificado FSC y reduciendo progresivamente el empleo de plástico en los procesos de expedición.
Un enfoque que va más allá del producto
Para Gira, la sostenibilidad no se limita a incorporar materiales reciclados, sino que forma parte de una manera de entender el diseño industrial. Productos duraderos, reparables, modulares y concebidos para adaptarse a las necesidades cambiantes de los edificios permiten reducir el consumo de recursos y favorecer una construcción más responsable a largo plazo.
En un momento en el que arquitectos, interioristas y promotores buscan soluciones capaces de responder tanto a criterios estéticos como ambientales, esta evolución demuestra que incluso los elementos más cotidianos de un edificio pueden contribuir a una arquitectura más sostenible. Porque diseñar para el futuro también significa diseñar para que las cosas duren.




