
APE Grupo presenta Arka, una colección de revestimiento cerámico en la que la luz, el relieve y el color construyen superficies cambiantes. A partir de piezas lisas y texturizadas, dos formatos y una paleta de diez tonalidades, la propuesta ofrece a arquitectos e interioristas un sistema flexible con el que articular composiciones de muy distinta naturaleza.
La colección parte de las huellas que el tiempo deja sobre la piedra, el metal o los pigmentos minerales. La erosión, las pátinas y las variaciones cromáticas propias de estos materiales se trasladan a la cerámica desde una mirada contemporánea. Arka no busca reproducir la naturaleza de forma literal, sino interpretar su capacidad para transformarse y adquirir nuevos matices.
Tabla de contenido
ToggleLa luz como material de proyecto
El carácter de Arka surge del diálogo entre el relieve y la luz. Su acabado satinado capta la iluminación de forma sutil, mientras las distintas geometrías generan una sucesión de sombras y reflejos que evoluciona a lo largo del día.
La superficie deja así de percibirse como un plano estático. Según el ángulo y la intensidad de la luz, aparecen nuevas profundidades, ritmos y variaciones visuales. Incluso una composición monocromática puede adquirir diferentes lecturas y modificar la atmósfera del espacio sin recurrir a otros recursos.
En Arka, la luz no actúa únicamente sobre la arquitectura: forma parte de ella.

Un sistema abierto para componer
La colección combina una pieza lisa con tres relieves —Arka, Ona y Forma— que pueden utilizarse de manera independiente o integrarse en una misma superficie. Esta estructura permite trabajar con paños continuos, introducir transiciones de textura o concentrar el relieve en determinados puntos para reforzar la identidad del espacio.
Los formatos de 5,8×11,6 cm y 11,6×11,6 cm multiplican las posibilidades de colocación y permiten adaptar las composiciones a diferentes escalas y programas. La modulación puede mantener un ritmo sereno y regular o adquirir una presencia más expresiva mediante la combinación de geometrías, orientaciones y texturas.
Más que proponer una única solución estética, Arka ofrece un repertorio de piezas para que cada proyecto construya su propio equilibrio entre continuidad, volumen y color.
Diez colores, distintas atmósferas
La paleta cromática se compone de diez tonalidades que exploran registros muy diversos: la luminosidad de White y Bone; la calidez terrosa de Cotto; los matices minerales de Steel y Silver; la intensidad de Blue, Green y Teal; la profundidad de Night, y el carácter singular de Golden.
En contacto con el acabado satinado y los relieves, cada color establece una relación diferente con la luz. Una misma geometría puede dar lugar a una atmósfera cálida y natural, adquirir una expresión urbana e industrial o integrarse en ambientes más sofisticados y envolventes.
Color, formato y textura se combinan así dentro de un lenguaje común, capaz de adaptarse a propuestas sobrias y minimalistas o a composiciones con una presencia visual más marcada. Arka convierte la superficie cerámica en un elemento activo del proyecto: una materia que cambia con la luz y permite transformar la percepción del espacio.





