
140 persianas Alicantinas Ideal de Saxun se integran en Al regazo del sol, el proyecto de vivienda colectiva en Entremutilvas (Navarra) reconocido con el Premio Especial Bois/Egurra/Madera en Egurtek 2024. Ayudan a regular la incidencia solar, favorecer la ventilación y aportar privacidad sin renunciar a la relación con el exterior.
¿Puede una solución centenaria responder a algunos de los retos actuales de la arquitectura? El proyecto de 39 viviendas de alquiler social desarrollado en el paraje de Entremutilvas demuestra que tradición e innovación pueden formar parte de una misma respuesta arquitectónica.
Diseñado por Taller Básico de Arquitectura, MRM Arquitectos y Unai Armendáriz Vidaurre, el edificio incorpora 140 persianas Alicantinas Ideal de la marca Saxun en las galerías exteriores de las viviendas. Allí funcionan como una segunda piel ligera y regulable que genera sombra, limita la radiación directa y proporciona privacidad, manteniendo estos espacios abiertos y ventilados.
Bajo el nombre Al regazo del sol, el proyecto propone una arquitectura vinculada al paisaje y a las condiciones climáticas del lugar. Su volumen en forma de L se abre hacia el entorno natural y dispone terrazas corridas que prolongan los espacios de día de las viviendas y favorecen la relación entre quienes las habitan.

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ToggleProtegerse del sol sin perder el exterior
Uno de los principales retos era compatibilizar esta apertura al paisaje con el control de la incidencia solar.
La arquitecta Edurne Pérez Díaz de Arcaya, de Taller Básico de Arquitectura, explica que la intención era evitar que las galerías se convirtieran en una fachada cerrada. Las persianas Alicantinas permiten incorporar sombra y privacidad manteniendo su carácter de espacios de estancia abiertos y ventilados.
“No se pueden hacer espacios totalmente cerrados para protegernos del Sol y perdernos el exterior”, señala Pérez Díaz de Arcaya. Una reflexión que conecta con uno de los desafíos de la arquitectura contemporánea: responder a condiciones climáticas cada vez más exigentes sin aislar a las personas de su entorno.
La protección solar como parte de la arquitectura
El proyecto pone también el foco en la integración de los sistemas de control solar desde las primeras fases del diseño.
Pérez Díaz de Arcaya defiende explorar distintos recursos según las necesidades del edificio y de la arquitectura que se quiere construir. “Hay otras soluciones de protección solar a las que hay que abrir la puerta”, afirma.
Recogidas, las persianas permiten abrir completamente las galerías hacia las vistas. Extendidas verticalmente o apoyadas sobre la barandilla, ofrecen distintos grados de sombra e intimidad.
Un mecanismo simple y sencillo que permite adaptar cada vivienda a las condiciones del momento y convierte la fachada en un elemento cambiante, ligado a la forma de habitarla.

Una solución centenaria
Las persianas Alicantinas Ideal de Saxun, con acabado Nogal, dialogan con la madera, elemento clave en el edificio, aportando además textura, ritmo y calidez a sus fachadas interiores.
La elección traslada una solución tradicional, asociada durante generaciones a la arquitectura mediterránea, a un contexto diferente: un edificio de vivienda colectiva en Navarra, certificado Passivhaus y concebido con criterios de eficiencia energética y sostenibilidad.
En él, la certificación Passivhaus, el empleo de madera y las estrategias pasivas conviven con sistemas de protección solar que ayudan a modular la luz y la temperatura y a generar espacios más confortables, manteniendo en manos de cada persona la decisión sobre cómo relacionarse con el exterior.
Al regazo del sol demuestra que innovar no siempre significa inventar una solución nueva. A veces consiste en volver a mirar una solución que conocemos y descubrir todo lo que todavía puede aportar a nuestra manera de habitar.





