
Cementos La Cruz, compañía española referente en soluciones innovadoras y sostenibles para la construcción, ha puesto en marcha en Alcobendas una “planta cápsula” de hormigón, una de las de mayor capacidad de producción y almacenamiento en Europa de estas características, destinada a dar respuesta a las necesidades de Madrid y acelerar la construcción de hasta 10.000 viviendas al año en la capital.
Gracias a su cercanía a desarrollos urbanísticos como Madrid Nuevo Norte, Valgrande o Cerro del Baile, la compañía puede agilizar el suministro de hormigón, garantizar su entrega en las mejores condiciones y abaratar los desplazamientos asociados al transporte, lo que cobra especial importancia en plena espiral inflacionista y escalada de los costes de producción para las constructoras.
Esta operación se enmarca en el Plan Estratégico Horizonte 2030, con el que Cementos La Cruz ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento y aspira ahora a alcanzar los 270 millones de euros de facturación en 2030, frente a los 170 millones que prevé ingresar en 2026, y generar empleo para 700 personas.
La nueva hoja de ruta contempla inversiones por alrededor de 140 millones de euros hasta 2030 para seguir avanzando en la descarbonización, industrialización y transformación tecnológica de la actividad.

Una planta diseñada para producir más con menos impacto
La planta de Alcobendas, presentada hoy en un acto institucional clausurado por Rocío García, alcaldesa de Alcobendas, y en el que también ha intervenido Pedro Fernández Alén, presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), es la tercera instalación “cápsula” de Cementos La Cruz en España. Su diseño completamente hermético permite encapsular el proceso productivo y reducir el impacto acústico, ambiental y visual de la actividad, además de acercar la producción al lugar de las obras y reducir los desplazamientos necesarios para el suministro.

Desde el punto de vista técnico, la instalación cuenta con una superficie de 7.000 metros cuadrados, dos plantas dosificadoras independientes, una capacidad de producción de hasta 250 metros cúbicos de hormigón por hora y una central amasadora por vía húmeda.
Dispone, además, de una capacidad de acopio de áridos de 2.500 toneladas y de almacenamiento de cemento de 900 toneladas. Esta configuración permite gestionar grandes volúmenes de materias primas y adaptar la producción a las necesidades de distintas tipologías de obra, garantizando la continuidad del suministro y un control preciso de las dosificaciones.
Esta nueva planta refleja cómo la innovación industrial puede contribuir a dar respuesta a los grandes retos que afronta el sector en materia de vivienda e infraestructuras. Además de suministrar hormigón para la edificación residencial, podrá abastecer trabajos de urbanización, pavimentación y otras dotaciones e infraestructuras asociadas a Madrid Nuevo Norte y otros desarrollos urbanísticos en la capital.
El objetivo es ganar capacidad para construir más y hacerlo de una forma más eficiente, industrializada y sostenible. Actualmente, uno de cada cuatro trabajadores de Cementos La Cruz está vinculado a proyectos de innovación y la compañía destina el 2,5% de su facturación anual a I+D.

Según Antonio Ballester, consejero delegado de Cementos La Cruz, “el problema de la vivienda solo puede resolverse con un aumento rápido pero sostenible de la oferta. Y Madrid va en la buena dirección. Nuestra nueva planta ha sido concebida precisamente para ayudar al sector a encarar sus grandes retos en la capital, también en materia de infraestructuras. Queremos demostrar que acelerar la construcción y avanzar en sostenibilidad no son objetivos contrapuestos, sino dos partes del mismo desafío”.
La sostenibilidad es uno de los grandes ejes del Plan Horizonte 2030. La compañía trabaja en la progresiva descarbonización de sus materiales y procesos, la economía circular, la digitalización y nuevas tecnologías de construcción industrializada como la impresión 3D en hormigón. Entre sus proyectos destaca Eraclitus, su nueva generación de cementos de baja huella de carbono, concebida para reducir el contenido de clínker y aprovechar materiales de proximidad y recursos procedentes de la economía circular.





