En Navajas, a las puertas de la Sierra del Espadán (Castellón), el arquitecto Luis De Garrido ha proyectado una casa de 470,67 m² que, según el estudio, no depende de la red eléctrica ni del suministro de agua y mantiene entre 22 °C y 25 °C todo el año sin sistemas mecánicos de climatización.
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ToggleUna casa pensada desde el solar
El solar tiene una orientación desfavorable y está rodeado de edificaciones altas. En lugar de forzar una solución convencional, el proyecto gira la vivienda para buscar una fachada principal este-oeste y organiza el programa en una estructura tripartita con un patio central cubierto en el lado sur.
La casa se reparte en cuatro plantas:
- Sótano: depósitos de agua potable y de agua caliente solar, depuración de la piscina por radiación ultravioleta, gimnasio, sala de juegos y sala de reuniones.
- Planta baja: patio central, salón, cocina, estudio y un dormitorio de invitados.
- Primera planta: tres dormitorios.
- Altillo: otro dormitorio de invitados, con salida directa a la cubierta ajardinada.
Menos aparatos, menos consumo
La primera estrategia del proyecto no es técnica, sino de hábitos. Según el arquitecto, se informó a los ocupantes de lo que consume y cuesta cada electrodoméstico, incluidos los costes de mantenimiento y reparación, y se les invitó a imaginar una vida con menos aparatos. El resultado fue que rechazaron la mayoría de los equipos habituales.
La vivienda conserva solo lo que De Garrido considera imprescindible: frigorífico, placa de inducción, horno, microondas, lavadora, televisor, ordenadores, iluminación LED y el sistema de depuración. Sumados, alcanzarían 7.600 W de potencia, pero un sencillo sistema de control impide que se superen los 4.000 W desconectando los equipos no esenciales cuando hace falta.
El consumo, en cifras
Según los cálculos del proyecto, el consumo total es de 14,5 kWh/m²·año, muy por debajo de los 50 kWh/m²·año que, según el arquitecto, exigen algunas normativas para considerar un edificio de consumo energético cero.
Calor en invierno, fresco en verano
Toda la estrategia climática descansa en la arquitectura.
En invierno, las protecciones solares permiten que entre la máxima radiación y la casa se comporta como un invernadero. Las cristaleras del sur, de unos 25 m², aportan de media unos 7.000 W de potencia calorífica. Los ocupantes y los propios aparatos suman otros 1.500 W aproximadamente. Los días más fríos entra en juego un suelo radiante alimentado por captores solares térmicos, sin caldera de apoyo. La temperatura mínima interior ronda los 22 °C.
En verano, un captador de vientos recoge el aire más fresco del entorno y lo conduce por galerías subterráneas, donde baja hasta unos 18 °C. Ese aire entra por unas rejillas situadas alrededor de una fuente en el patio central, mientras las ventanas superiores dejan salir el aire caliente. Las protecciones solares horizontales, verticales y correderas bloquean la radiación directa e indirecta, y la casa se ilumina con la luz indirecta de la cara norte. La fuente central, que pulveriza agua, puede bajar un grado más la temperatura. La máxima interior ronda los 25 °C.
«La vivienda se refresca por sí misma en verano, y se calienta por sí misma en invierno.» — Luis De Garrido
Energía y agua propias
Electricidad. Una instalación fotovoltaica de 4.200 W pico, con 12 paneles de 350 W en la cubierta, cubre la demanda. Según el proyecto, su coste fue de unos 7.000 euros con IVA. La casa mantiene una conexión a la red solo como fuente alternativa.
Agua. La vivienda recoge el agua de lluvia de la cubierta ajardinada, la filtra y la almacena para riego y cisternas. Con un sistema de ósmosis inversa, también es apta para el consumo humano. Las aguas grises se tratan y se reutilizan en el jardín. En días nublados se desconectan temporalmente los sistemas de depuración para ahorrar energía y se tira del agua ya tratada almacenada en los depósitos.
Evaluada con el sistema CEDES
El diseño sigue el sistema de evaluación CEDES, creado por el propio De Garrido y descrito en un artículo científico publicado en 2026 en Environmental and Sustainability Indicators. El sistema puntúa ocho categorías, entre ellas la optimización de recursos, la reducción del consumo energético, el uso de energías naturales, la reducción de residuos y emisiones, la salud de los ocupantes, el coste económico y la adecuación social.
Un precio convencional
El proyecto presume de un coste de 680.000 euros, lo que equivale a unos 1.445 euros por metro cuadrado. Para De Garrido, la clave es que el consumo cero real no exige un sobrecoste frente a una vivienda convencional.
Planos
Casa Torres
Ficha técnica
- Proyecto: Torres Eco-House.
- Arquitecto: Luis De Garrido (doctor arquitecto).
- Ubicación: Navajas, Castellón.
- Superficie: 470,67 m².
- Coste: 680.000 €.
- Año y fotografías: pendientes de confirmar con la fuente.




