Nuestro país es tradicionalmente un buen mercado para el ladrillo. De hecho, la identificación entre “construcción” y “ladrillo” es tal que se han llegado a convertir en palabras que se utilizan como sinónimos. Así, hemos visto como en la última crisis del sector de la construcción se ha popularizado la expresión “crisis del ladrillo”. Aunque esta circunstancia pueda repercutir negativamente en la imagen en el sector, es una muestra clara de que para todo el mundo “construcción” y “ladrillo” son una misma cosa, y eso sí que es positivo.
En cualquier caso, lo cierto es que los españoles seguimos prefiriendo claramente los tabiques de ladrillo frente a otras soluciones. Si atendemos a razones objetivas, éstas son las principales prestaciones que ofrece la tabiquería interior de ladrillo:
Duradero y estable. Desde Hispalyt se resalta que estas soluciones presentan “gran durabilidad y estabilidad en el tiempo”.




