El uso de los falsos techos o techos suspendidos cada día es más habitual. Se trata de un sistema arquitectónico que se utiliza tanto en edificios de uso terciario, comercial, oficinas… como residenciales, pues permiten ejecutar instalaciones técnicas en cualquier tipo de edificio sin poner en riesgo la estética. Además, en la actualidad, se han producido grandes avances consiguiendo soluciones que ofrecen mayores prestaciones acústicas y térmicas lo que los hace más atractivos para espacios donde el control de ruido es muy importante.
El falso techo es un elemento constructivo que consiste básicamente en crear un nuevo techo por debajo del original dejando varios centímetros de distancia. Este sistema constructivo cuenta con varias utilidades, principalmente, la más destacable sería servir como aislante térmico, ocultar cableado, tuberías de gas o agua, conductos de extracción de aire o cualquier tipo de instalación que no queramos dejar a la vista, además de muchas más ventajas que, a lo largo de todo el reportaje, iremos conociendo.
En este sentido, Ignacio Alonso Martínez, responsable Técnico de Rockfon en España y Portugal, define el falso techo como un techo que oculta el forjado y las instalaciones en un edificio. “Se compone de la estructura de soporte o suspensión y del techo mismo en el que se pueden integrar instalaciones, como luminarias, rejillas de ventilación, etc.”. De igual manera, Juan Negreira, Doctor ingeniero acústico – director técnico &…




