Escrito por Destacado, Nuevos Materiales

Nuevos pavimentos de hormigón con retracción controlada

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El hormigón convencional posee dos características, que le son intrínsecas, y que imponen limitaciones a su uso: la retracción que experimenta al evaporarse agua superficialmente y su baja resistencia a la tracción lo cual consigue controlarse mediante los nuevos pavimentos de hormigón con retracción controlada.

Ellas son las responsables de una de las patologías más típicas del material, especialmente en elementos fuertemente expuestos como son las losas de pavimentos o soleras de hormigón: la aparición de fisuras de retracción. La solución clásica para remediar el problema es limitar las dimensiones de las losas mediante juntas de contracción, para inducir la formación de fisuras en lugares preestablecidos.

Hay otras soluciones posibles como reforzar el hormigón mediante armaduras de acero, con distinto tipos de fibras (metálicas o macrofibras poliméricas), etc. Estas soluciones, en muchos casos, no son suficientes por diferentes motivos (de ejecución, climatológicas, etc.) y en consecuencia se diseñan hormigones de retracción compensada.

El HORMIGÓN CON RETRACCIÓN COMPENSADA (HRC)

Es un hormigón expansivo que, cuando está debidamente restringido por la armadura u otros medios, va a tener una expansión inicial igual o ligeramente superior a la retracción por secado previsto. Debido a la restricción, durante la etapa de expansión, el hormigón experimentará una cierta precompresión, la que luego se irá aliviando durante la etapa de retracción.

El resultado esperado es que, en su estado final de equilibrio, el hormigón permanezca con tensión nula o con una ligera tensión de compresión residual, para eliminar el riesgo de fisuración.

Asimismo, con un correcto diseño de la solera, los HRC son los más idóneos para reducir el alabeo de las losas.

Durante los primeros días de curado húmedo, el hormigón normal, puede experimentar una leve expansión, que rápidamente se revierte en una fuerte contracción sin apenas exponerlo al medio ambiente.

El HRC, en cambio, desarrolla una importante expansión durante la fase de curado húmedo que permite compensar la ulterior retracción que se produce en el período de desecamiento.

La clave está en el control y en el diseño del Hormigón

Para que el sistema funcione adecuadamente, la expansión inicial debe ser controlada. En caso de que ella fuera insuficiente o se generara cuando el hormigón está aún sin fraguar, no se alcanzaría el objetivo buscado y el hormigón se fisuraría. En el otro extremo, si ella fuera excesiva en magnitud o en duración, el hormigón podría sufrir daños por expansión. Para lograr esa expansión controlada existen hoy dos posibilidades: usar cementos expansivos (no disponibles en Europa) o usar aditivos compensadores de la retracción.

La necesidad de diseñar correctamente el hormigón a emplear se hace, en este caso, más importante si cabe, dado que por razones constructivas la retracción/expansión de este se halla restringida.

Para ello, nos basamos, por un lado, en el conocimiento de la empresa fabricante del hormigón y la experiencia de uso con sus materiales en la confección de hormigón, y por otro en el conocimiento y la experiencia acumulada por parte de Master Builders Solutions en la consecución de hormigones para pavimentos industriales pulidos con capa de rodadura en seco, puestos en obra con extendedora láser.

  1. La dosificación de cemento se fija para obtener sin problemas un hormigón de la resistencia característica. En función de los valores de resistencia y retracción se ajustará, a ser posible a la baja, siempre para que no se perjudique la relación a/c de trabajo, cuya medida real se intentará determinar durante el periodo de pruebas.

  2. Se comprobarán todas aquellas características necesarias para determinar su idoneidad: trabajabilidad, exudación, adherencia de la capa de rodadura, tiempo de inicio y fin de fraguado, etc.

  3. La relación a/c recomendada no será superior a 0,45 – 0,50, aunque dependerá de las pruebas y resultados que se obtengan en los ensayos previos y característicos, mientras las operaciones de pulido y la retracción no digan lo contrario, la consistencia debería ser de 12 a 14 cm.

El curado no solo trata de asegurar la evolución de resistencias del hormigón, sino que, además, tiene como misión impedir que su agua se evapore y que la desecación superficial provoque fisuras en el mismo. La evaporación del agua del hormigón depende de la temperatura y de la humedad relativa del aire, así como de su velocidad por el efecto renovador del aire en contacto con las superficies del hormigón. La pérdida de agua también se encuentra afectada por las diferencias de temperaturas entre el ambiente y el propio hormigón.

El ábaco permite hallar para que condiciones de velocidad del viento, temperatura ambiente y del hormigón y, humedad relativa, el hormigón es susceptible o no de fisurarse por retracción, teniendo en cuenta que para velocidades de evaporación superiores a 0,5 l/m2/h es de esperar que se produzca fisuración, existiendo para una velocidad de evaporación de 1,5 l/m2/h una probabilidad del 100 % de que aparezcan fisuras, debiendo en este caso tomarse medidas enérgicas de curado que impidan la evaporación del agua.

La importancia del curado queda puesta de manifiesto en el ábaco anterior en el que puede apreciarse como para una temperatura ambiente de 35°C, humedad relativa del aire del 40 por 100, temperatura del hormigón de 35°C y velocidad del viento de 30 km/h, condiciones muy normales de verano en muchas regiones de España, la velocidad de evaporación será de 2 l/m2/h, lo que equivale a que la probabilidad de formación de fisuras sea del 100 %. Se comprende que en estas condiciones hay que extremar las precauciones en el curado evitando la evaporación del agua y manteniendo las superficies constantemente húmedas.

Viento seco, temperaturas altas son, por tanto, dos enemigos fuertes del hormigón joven que dan lugar una deficiencia en la hidratación del cemento por pérdida de agua con la consiguiente repercusión en las resistencias y en una retracción importante que va a afectar a la integridad y durabilidad del hormigón.


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