
¿Cómo y por qué nació Freehand Arquitectura? ¿Cuál fue la inspiración detrás del estudio?
Freehand Arquitectura nació de un sueño que yo tuve: tener mi propio estudio. Eso lo tenía clarísimo desde siempre, y una vez que entendí que había adquirido la experiencia necesaria para poder lanzarme, y además, motivada por el hecho de haberme convertido en madre y querer dedicar más tiempo a mi hija, -cosa que con mi anterior trabajo era más complicada-, decidí hacerlo realidad.
La inspiración detrás del estudio es la ilusión de hacer las cosas a mi modo, a la manera que yo creía que quería hacer la arquitectura. Y también la inspiración de rodearme de un gran equipo, de gente muy buena, para poder conseguirlo.
¿Cómo ha evolucionado su visión de la arquitectura desdeque comenzaron hasta hoy?
Ha evolucionado muchísimo, porque, bueno, han pasado más de 15 años desde ese momento y el mundo va muy rápido. La manera de pensar ha cambiado mucho, han pasado muchas cosas y, además, ha habido un giro importante en la arquitectura: en la manera de diseñar, en la manera de pensar.
¿En qué específicamente?
Pues que hemos pasado de ser una pasarela de la arquitectura, de la tecnología, de la modernidad, del show-off, a trasladarnos a una arquitectura mucho más humana y mucho más
sostenible.




