En el corazón de la Costa Dorada, a tan solo unos kilómetros de Barcelona, el estudio Roger Blasco Arquitectos ha proyectado una vivienda unifamiliar que reinterpreta el concepto de refugio doméstico desde una mirada contemporánea. Ubicada en una parcela inclinada de la urbanización Bonavista, en El Vendrell (Tarragona), la ‘Casa en Bonavista’ emerge como un volumen blanco, compacto y geométrico que se integra con sensibilidad en su entorno natural y con una luz espectacular, dominado por pinos mediterráneos y construcciones de baja densidad.
La vivienda, de 243 m² construidos, responde a las condiciones topográficas y climáticas del lugar con una propuesta formal sobria y rotunda. Su volumetría se articula a partir de líneas puras que encuentran su singularidad en un chaflán sur, donde una única diagonal interrumpe la ortogonalidad del conjunto para abrir el volumen hacia el paisaje.
Este gesto no solo define la imagen del proyecto, sino que incorpora una gran cristalera orientada al entorno natural, protegida por una visera de hormigón que actúa como filtro solar, mejora la eficiencia energética y refuerza el carácter introspectivo de la casa.
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ToggleUna casa mediterránea abierta a la luz
Con una clara vocación por la arquitectura mediterránea contemporánea, la vivienda apuesta por la horizontalidad y la conexión fluida entre interior y exterior. La mayor parte del programa se resuelve en una única planta, donde las estancias de día —cocina, comedor y salón— se articulan sin interrupciones visuales, favoreciendo el confort y la vida familiar.
La cubierta inclinada unifica el volumen y enmarca una doble altura sobre el salón, donde destaca un mezzanine suspendido con barandillas de vidrio que permite nuevas visuales sin interferir en la escala del espacio. Esta solución aporta dinamismo al conjunto y multiplica las posibilidades funcionales de la vivienda.
La luz natural, elemento central en toda la propuesta, se introduce a través de ventanales estratégicamente ubicados y elementos transparentes que contribuyen a generar una atmósfera cálida y luminosa durante todo el año. La relación con el exterior se cuida al detalle, ofreciendo vistas hacia el entorno arbolado sin perder privacidad.
Confort, privacidad y sostenibilidad
En el ala más reservada de la casa se ubican los dormitorios, concebidos como espacios de calma, protegidos acústicamente gracias a una cuidada ejecución de tabiques y carpinterías. La distribución permite separar claramente la vida social de la zona de descanso, reforzando el concepto de vivienda como refugio.
La selección de materiales ha sido clave para garantizar la durabilidad, el confort térmico y la integración estética. La cubierta se ha realizado con teja cerámica plana de Tejas Borja, de baja absorción y líneas limpias. Las carpinterías son de Cortizo, y los revestimientos interiores, porcelánicos de Grespania, aportan sobriedad y textura al conjunto.
El proyecto también apuesta por la sostenibilidad, incorporando placas solares que optimizan el rendimiento energético del edificio sin alterar su expresión arquitectónica. Esta integración de soluciones pasivas y activas sitúa a la vivienda dentro de los estándares actuales de eficiencia energética en arquitectura residencial.
Interiorismo elegante y funcional
El diseño interior ha sido desarrollado por MIRSA, que ha apostado por un mobiliario de líneas puras y acabados neutros, en total armonía con el lenguaje arquitectónico. Piezas de firmas como B&B Italia, Molteni & C, Pianca y Occhio definen un ambiente sofisticado, funcional y sin estridencias, donde cada espacio está pensado para habitarse con comodidad.
“La Casa en Bonavista es una vivienda donde la forma nace del lugar. La geometría responde a la topografía, la luz y la necesidad de crear un hogar sereno. Hemos buscado una arquitectura sólida, luminosa y emocionalmente conectada con quien la habita”, explica Roger Blasco, autor del proyecto y fundador del estudio.
Arquitectura, forma y contexto
Lejos de ser una mera construcción funcional, la Casa en Bonavista se presenta como una declaración de principios: un ejercicio de precisión, proporción y sensibilidad que traduce las necesidades de una familia en una arquitectura pensada para durar. El proyecto reafirma la capacidad de la arquitectura para mejorar la calidad de vida, integrarse en el paisaje y responder, con elegancia y rigor, a los retos contemporáneos de la vivienda unifamiliar.









