
Un hospital que lleva más de cinco décadas creciendo a golpe de ampliaciones tiene ahora la oportunidad de algo más difícil que crecer: reinventarse. El Hospital Universitario de Cabueñes, en Gijón, abrió sus puertas en 1968. Desde entonces ha sumado metros, plantas y servicios hasta alcanzar los 60.700 m² actuales. Pero ese crecimiento acumulativo también dejó problemas heredados: un único acceso rodado al límite de su capacidad, un helipuerto que dejó de funcionar, recorridos confusos y espacios que no responden a las necesidades de hoy.
La UTE formada por PINEARQ y Estudio Norniella ha presentado la propuesta para transformar todo eso. No se trata solo de completar una obra interrumpida en 2025, sino de replantear el conjunto desde cero: 147 millones de euros, 13.500 m² adicionales, dos nuevas UCI, hospitales de día oncológico y un objetivo tan ambicioso como revelador del momento que vive la arquitectura sanitaria: el primer hospital completamente eléctrico de Asturias, sin combustibles fósiles y con más de 1.000 paneles fotovoltaicos. Las obras están previstas para la primavera de 2027.




