El ascensor es un equipamiento esencial en cualquier edificio. Ya no podemos concebir un nuevo inmueble que no contemple este tipo de soluciones de transporte vertical. Además, las normativas de accesibilidad han venido a dar un empujón, obligando a una correcta adaptación para derribar todas las barreras arquitectónicas. El problema es que la obra nueva se está viendo muy afectada por el parón inmobiliario. Sin embargo, el sector tiene otras herramientas con las que combatir la crisis sin resentirse tanto como otras actividades vinculadas a la construcción. Por ejemplo, el parque de aparatos ya instalados en nuestro país es enorme, por lo que el mercado del mantenimiento es muy interesante. Además, no conviene desdeñar la oportunidad de negocio que supone el segmento de la rehabilitación y reforma, tanto en instalación de nuevos ascensores en fincas carentes de estos equipos como en aquellas que deciden renovar su elevador por uno más moderno y adaptado a la normativa vigente de seguridad y accesibilidad. “Tanto en el sector de ascensores como en otros muchos, la crisis económica financiera que estamos viviendo afecta muy negativamente a la obra nueva. Pero a su vez, se despiertan otras actividades como las rehabilitaciones y reformas. El número de ascensores instalados en edificios nuevos sigue cayendo. Por contrario , la cifra de aparatos colocados en edificios existentes está creciendo, aunque es un crecimiento lento, ya que para que las comunidades de vecinos se decidan a instalar un ascensor en su edificio es fundamental que tengan el apoyo de su ayuntamiento por medio de subvenciones”, declara Rita Dacosta, responsable del Departamento Técnico Comercial de Enor. Así, Gerardo Schuhmacher, Presidente de la Asociación de Empresas de Componentes para Aparatos Elevadores (AECAE) y del clúster del ascensor AEI, reconoce que “hay una relación directa entre el parón de la construcción y el descenso de las cifras del sector del ascensor. Las cifras están muy lejos de las que teníamos hace cuatro años. Todos los productos se han visto afectados por este descenso, aunque los orientados a la reforma y mantenimiento muestran un comportamiento mejor”.




