La Asociación Técnica Española del Galvanizado (ATEG) ha entregado en el transcurso de su Asamblea General los Premios ATEG de Arquitectura, Ingeniería y Arte Otilio García 2025. Unos galardones que destacan el uso del acero galvanizado como material clave para una Europa más sostenible y climáticamente neutra gracias a su durabilidad, funcionalidad, integración estética y valor sostenible.

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ToggleLa rehabilitación energética de la Casa Consistorial de Ribeira
El arquitecto Carlos Seoane ha ganado el Premio ATEG de Arquitectura, Ingeniería y Arte Otilio García 2025, dotado con 6.000 euros, por la rehabilitación energética de la Casa Consistorial de Ribeira, en A Coruña. Seoane ha empleado en el proyecto 52.000 kg de acero galvanizado entre la estructura de la doble piel de la fachada, las columnas de refuerzo de la estructura interior y la carpintería practicable exterior.

La rehabilitación se centró en la fachada del edificio, diseñando una doble piel de vidrio a modo de galería atlántica que se construyó con carpintería de acero galvanizado para lograr el espesor mínimo de las carpinterías y así garantizar la mayor superficie de vidrio y una mayor iluminación en su interior. “Cualquier otro material empleado nos hubiese llevado a espesores mucho mayores en los marcos de las carpinterías, alterando la imagen de la fachada y, sobre todo, reduciendo en gran medida la superficie de iluminación interior”, afirma Carlos Seoane.
La carpintería de acero galvanizado también ha servido para sostener el piso interior de la galería y los forjados interiores. “Ningún otro material nos hubiese permitido esas dos funciones simultáneas con una esbeltez semejante. Además, el poder emplear perfiles fabricados por la industria permitió la producción en taller de toda la fachada, dejando para la obra simplemente las labores de montaje, reduciendo significativamente los tiempos y costes de ejecución”, puntualiza Seoane.
La casa BIG FISH en Cadavedo
Obra del estudio F5 Proyectos y Arquitectura, se ha alzado con el premio especial Asturiana de Zinc, dotado con 3.500 euros. El estudio ha utilizado en este proyecto 9.300 kg de acero galvanizado que han materializado una arquitectura ligera, precisa y de alta durabilidad. “El acero galvanizado nos ha permitido convertir esta compleja casa en un puzzle tridimensional de más de 150 piezas únicas. Gracias al plegado y posterior galvanizado en caliente de estas piezas de acero, de apena 1,5 mm de espesor, hemos conseguido una envolvente estructural extremadamente resistente con un consumo mínimo de material”, señalan fuentes del estudio.

El galvanizado garantiza una protección integral frente a la corrosión que provoca el ambiente marino de Cadavedo, eliminando las necesidades de mantenimiento. Al tiempo que la ligereza del sistema reduce significativamente las cimentaciones, el impacto ambiental y la huella de carbono, posibilitando además un modelo constructivo desmontable, reutilizable y alineado con los principios de la economía circular.
Sede de Tuflesa en Murcia
El estudio Santa-Cruz Arquitectura ha sido premiado con el accésit, dotado con 2.000 euros. El acero galvanizado se ha convertido en el material protagonista de este proyecto, coherente con la actividad industrial de la empresa y con la voluntad de expresar constructivamente su identidad. El estudio ha empleado 59.000 kg acero galvanizado en diferentes elementos del edificio, como la celosía de tubos metálicos de la fachada; las particiones interiores; la chapa grecada de forjado colaborante; y las barandillas de escaleras y rampas exteriores.

“El uso de acero galvanizado nos permitió desarrollar un sistema arquitectónico basado en el tubo estructural que se extiende desde la estructura portante hasta la fachada y numerosos elementos constructivos”, explican desde el estudio Santa-Cruz Arquitectura y añaden que el galvanizado aporta una elevada durabilidad, resistencia frente a la corrosión y un mantenimiento mínimo, “cualidades especialmente adecuadas para un entorno industrial, al tiempo que posibilita soluciones de economía circular como la celosía de fachada realizada con sobrantes de tubos, que transforma el residuo industrial en un elemento arquitectónico de alto valor ambiental y estético”, añaden.




