El informe de Bosch sobre su ejercicio económico de 2024 muestra un panorama desafiante, con una ligera caída en los ingresos por ventas y un margen EBIT operativo del 3,5%. A pesar de los esfuerzos, la compañía no ha podido evitar completamente los efectos de un mercado complicado, afectado por factores como la desaceleración de sectores clave, entre ellos la electromovilidad, que no ha crecido al ritmo esperado. A pesar de estos desafíos, Bosch sigue comprometida con su Estrategia 2030, la cual se centra en una gestión eficaz de su cartera de productos y un crecimiento anual proyectado entre el 6% y el 8%, con la meta de alcanzar un margen EBIT de al menos 7% para 2030.
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ToggleInnovación e inteligencia artificial: El futuro de Bosch
Una de las principales apuestas de Bosch es la innovación en áreas como la electromovilidad, el hidrógeno y las tecnologías sostenibles. La inteligencia artificial (IA) se está integrando de manera profunda en sus productos y procesos, con la ambición de generar más de 6.000 millones de euros en ventas de software y servicios para principios de la próxima década. La IA también juega un papel central en el desarrollo de productos innovadores, como sistemas de conducción asistida y tecnologías de movilidad definidas por software, lo que posiciona a Bosch como un socio clave para los principales actores tecnológicos globales.
Retos económicos y perspectivas para 2025
La compañía también destaca la importancia de un marco económico favorable en Europa, con un enfoque en reducir regulaciones y fomentar la inversión, para fortalecer su competitividad a nivel global. Sin embargo, el entorno económico sigue siendo incierto, lo que lleva a Bosch a anticipar más presión en los costes en 2025, mientras que la compañía continuará centrada en su crecimiento y en mejorar la rentabilidad a pesar de las dificultades.





