
Uno de los bienes más escasos hoy día en casi todos los hogares es el espacio. Por desgracia, no siempre disponemos de todo lo que nos gustaría y saber elegir los elementos que nos acompañarán en nuestro día a día es fundamental para poder conseguir un entorno agradable y funcional.
Los electrodomésticos son unos de los elementos clave en toda reforma del hogar. Pero esos magos que nos hacen la vida más fácil ocupan un espacio y es necesario elegir adecuadamente para no encontrarse con sorpresas inesperadas. Elegir la lavadora antes de terminar las obras puede evitar problemas de espacio y de instalación. En este artículo te damos las claves para poder elegir la mejor lavadora aprovechando al máximo el espacio, sin perder comodidad ni funcionalidad.
Tabla de contenido
ToggleQué aspectos tener en cuenta cuando se debe elegir una lavadora
Lo primero que debemos tener en cuenta cuando nos planteamos comprar una lavadora son los tipos de lavadoras que existen.
- Lavadora de libre instalación. Es el tipo más común. No está empotrada y puede colocarse en una zona con las conexiones adecuadas de agua, desagüe y electricidad. Las dimensiones habituales rondan los 85 cm de alto y los 60 cm de ancho. La profundidad suele situarse entre 55 y 60 cm, aunque depende del modelo.
- Lavadora integrable. Está diseñada para instalarse dentro de un mueble y ocultarse tras una puerta. Es una opción interesante si quieres mantener una estética uniforme en la cocina. Comprueba las dimensiones del aparato y del mueble antes de comprarlo.
- Lavadora-secadora. Combina las funciones de lavado y secado en un solo aparato. Puede resultar útil cuando no tienes espacio para instalar dos máquinas independientes. La mayoría de los modelos utiliza un sistema de secado por condensación, aunque existen diferentes tecnologías. Comprueba las características del modelo elegido.
¿Tienes un presupuesto ajustado? Puedes saber más sobre las lavadoras más económicas antes de decidirte.
Evalúa la capacidad de carga
Antes de decantarte por un modelo u otro, es importante que tengas en cuenta la capacidad del tambor. Esta cifra indica los kilos de ropa seca que la lavadora puede lavar en un ciclo.
Como referencia general, puedes orientarte con estas capacidades:
- Una o dos personas: entre 5 y 6 kg, si haces pocas coladas.
- Tres o cuatro personas: entre 7 y 8 kg, según la cantidad de ropa que acumuléis.
- Más de cuatro personas: 9 kg o más, especialmente si lavas con frecuencia.
Estas cifras son orientativas. Los niños pequeños, la ropa deportiva y las prendas voluminosas pueden aumentar tus necesidades.
Ten en cuenta que, si eliges una lavadora con poca capacidad y en tu hogar se genera mucha ropa sucia, tendrás que ponerla más veces. Esto puede aumentar el consumo total de agua y electricidad.
Si eliges una lavadora-secadora, comprueba también su capacidad de secado. Esta suele ser inferior a la capacidad de lavado.
Las revoluciones son importantes
Otro punto importante que debes tener en cuenta son las revoluciones de la lavadora. Las revoluciones por minuto (rpm) miden la velocidad a la que gira el tambor durante el centrifugado.
Cuanto mayor sea esa velocidad, menos húmeda suele salir la ropa.
Para un uso doméstico habitual, puedes comparar estas opciones:
- 000 rpm: pueden ser suficientes si sueles tender la ropa al aire libre.
- 200 rpm: ofrecen un buen punto de partida para las necesidades cotidianas.
- 400 rpm: pueden resultar interesantes si quieres reducir la humedad antes del secado.
Una velocidad elevada no significa que la ropa quede más limpia. También conviene comprobar el nivel de ruido durante el centrifugado.
Consumo energético, factor decisivo
Un punto clave al elegir una lavadora es su consumo energético. Un modelo eficiente puede ayudar a reducir el gasto eléctrico y el impacto medioambiental.
Para comparar las opciones, consulta la etiqueta energética europea. Desde marzo de 2021, esta utiliza una escala de la A a la G, donde A corresponde a la clase más eficiente.
No te fijes únicamente en la letra. Comprueba también los siguientes datos:
- Consumo eléctrico, expresado en kWh por cada 100 ciclos del programa eco.
- Consumo de agua por ciclo, indicado en litros.
- Duración del programa eco.
- Nivel de ruido durante el centrifugado.
- Eficacia del centrifugado.
Compara estos indicadores entre lavadoras de capacidad similar. Así podrás valorar mejor sus diferencias de consumo y funcionamiento.
Recuerda que el gasto real depende del programa utilizado, la carga y tus hábitos. Aprovechar el programa eco y lavar con cargas adecuadas también ayuda a controlar el consumo.
Conoce el espacio del que dispones
Durante una reforma, planifica dónde colocarás la lavadora antes de instalar los muebles. Mide el ancho, el alto y la profundidad, y deja espacio para las conexiones y la apertura de la puerta.
Si el espacio es reducido, una lavadora de carga superior puede ser una buena alternativa. Suele ser más estrecha que un modelo de carga frontal, aunque necesita espacio libre encima para abrir la tapa.
Antes de terminar la reforma, comprueba también las tomas de agua, el desagüe y la conexión eléctrica. Asegúrate de que el suelo sea estable y de que la máquina pueda llevarse fácilmente hasta el lugar previsto.
Elegir la lavadora adecuada también depende de tus hábitos. Valora la capacidad según la cantidad de ropa que lavas y las revoluciones de centrifugado según cómo la secas. Si no tienes espacio para dos aparatos, una lavadora-secadora puede ser una solución práctica.
Una buena planificación te ayudará a aprovechar el espacio y evitar cambios innecesarios después de la reforma.




