El cambio climático está intensificando los fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor, que ponen en riesgo la salud humana. Ante esta amenaza, Eurofred y Fundació Terra han unido fuerzas para lanzar el programa ‘Golpe de Calor‘. Una iniciativa pionera destinada a prevenir los efectos adversos de las olas de calor en personas mayores vulnerables mediante la climatización sostenible de sus hogares.
El programa, que comienza este mes de julio, es una colaboración entre Eurofred, multinacional especializada en confort térmico, y Fundació Terra, dedicada a la investigación de soluciones a la emergencia climática. Además, la iniciativa cuenta con el apoyo de Avismón, Amigos de los Mayores, el Ayuntamiento de Barcelona y la Oficina Catalana del Canvi Climàtic de la Generalitat de Catalunya.
Tabla de contenido
ToggleRefugios climáticos sostenibles
En su primera edición, ‘Golpe de Calor’ beneficiará a 14 personas mayores en riesgo de exclusión, quienes recibirán equipos de climatización portátiles de la marca Daitsu, propiedad de Eurofred. Estos dispositivos son fáciles de usar y capaces de climatizar una estancia o parte de la vivienda, ayudando a los beneficiarios a sobrellevar el aumento de temperaturas estivales.
Para asegurar un impacto cero en el consumo energético, Eurofred cubrirá los gastos adicionales de electricidad que generen estos equipos durante los tres meses del programa. Asimismo, las emisiones de CO2 derivadas de su uso serán compensadas por Fundació Terra a través del proyecto de energía fotovoltaica ‘Ona Solar Carmel’. Un proyecto pionero en proponer un modelo energético comunitario renovable desde 2007.
“Queremos destacar que el calentamiento global ya está afectando nuestras vidas, con olas de calor cada vez más intensas y frecuentes. Ayudar a las personas vulnerables y estudiar cómo prevenir futuros daños es crucial”, comenta Christopher Carnie, director de Fundació Terra. “Es un honor colaborar con Eurofred en este proyecto esencial que beneficiará a la sociedad”, añade.
Salud ante los efectos de las olas de calor
Un equipo de voluntarios acompañará a los beneficiarios del programa ‘Golpe de Calor’. De este modo les ayudarán con la instalación y supervisión de los equipos. Así como con un contacto regular asegurarán su bienestar y combatirán la soledad no deseada.
Simultáneamente, ISGlobal de Barcelona liderará un estudio para evaluar la evolución de la salud de los usuarios y la viabilidad de disponer de climatización en el hogar como medida preventiva contra las olas de calor. El objetivo es reducir los casos graves de enfermedades y fallecimientos relacionados con el aumento de temperaturas globales.
“Nuestra dedicación a las personas y al planeta se refleja en el programa ‘Golpe de Calor’. Junto a Fundació Terra, buscamos evitar riesgos graves para la salud mediante la creación de un entorno térmico confortable”, señala Virginia Botey Passols, directora de Marketing y Comunicación del Grupo Eurofred. “Nuestra alianza con Fundació Terra se basa en valores comunes y un compromiso con el progreso sostenible. Estamos seguros de que esta iniciativa responderá de manera integral a la necesidad de combatir los efectos del calor extremo y frenar el cambio climático”, añade.
Impacto del cambio climático en la salud
El programa ‘Golpe de Calor’, que se extenderá hasta septiembre, subraya los riesgos del calentamiento global para la salud humana y el medio ambiente. Por su parte, un estudio de Nature Medicine reveló que el verano de 2022, con olas de calor récord, registró el mayor número de muertes por golpes de calor en Europa, con 61,672 fallecimientos, de los cuales 11,324 ocurrieron en España. ISGlobal advierte que las personas mayores y las mujeres, que representan el 63% de los afectados, son las más vulnerables.
Además de enfermedades agravadas por el calor extremo, los síntomas iniciales de un golpe de calor incluyen dolor de cabeza, fatiga, calambres, aceleración del pulso, desmayos y náuseas. En climas húmedos y costeros, el riesgo aumenta a partir de los 27ºC.
La temperatura media global ha subido 1,2 grados desde el periodo preindustrial (1850-1900). Sin embargo, en Europa esta tendencia es el doble, con un aumento de 0,5 grados por década desde 1991. En el arco mediterráneo, el calentamiento se produce un 20% más rápido que en el resto del planeta.




