Los materiales más utilizados para realizar la estructura auxiliar de las fachadas ligeras son el acero, la madera y, especialmente, el aluminio. En la mayoría de los casos se utilizan perfiles de aluminio extruído por su ligereza, por sus espesores reducidos, por su resistencia a agentes atmosféricos y por sus cualidades estéticas, que posibilitan diseños vanguardistas y personalizados.
Desde sus orígenes, el estudio de la fachada ligera como elemento fundamental del diseño arquitectónico trasciende la mera investigación del fabricante para aunar esfuerzos y plantear colaboraciones con arquitectos e ingenieros. Hoy en día, el resultado del trabajo conjunto son prototipos y propuestas de nuevas técnicas constructivas, que permiten adecuar las edificaciones contemporáneas a las exigencias de vida actuales y a los principios de flexibilidad, eficiencia energética y sostenibilidad.




