La durabilidad del hormigón armado se ha convertido en un aspecto crítico dentro del ámbito de la construcción, especialmente en el contexto actual de transición hacia una edificación más sostenible y resiliente. Consciente de este desafío, Grupo Puma ha desarrollado soluciones técnicas específicas que contribuyen a prolongar significativamente la vida útil de las estructuras, tanto en obra nueva como en procesos de rehabilitación.
Una reciente investigación llevada a cabo por el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja (IETcc) respalda la efectividad de los morteros cementosos de la compañía, concretamente MORCEM DRY F y MORCEM DRY SF PLUS, para reducir el impacto de agentes agresivos como el dióxido de carbono y los cloruros sobre el hormigón armado.
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ToggleRehabilitación de estructuras: una prioridad con respaldo normativo
La rehabilitación de estructuras de hormigón no es solo una necesidad derivada del envejecimiento del parque edificatorio. También es una obligación estratégica alineada con las directrices europeas en materia de sostenibilidad, eficiencia energética y economía circular. En este escenario, el Código Estructural español ha introducido nuevas exigencias que refuerzan la importancia de proteger el hormigón frente a la agresividad ambiental.
Estas exigencias no solo apuntan a ampliar la vida útil de las estructuras, sino también a prevenir patologías como la corrosión de las armaduras, responsables de costosos procesos de reparación. Por ello, el nuevo marco normativo incluye en su articulado los métodos de protección superficial recogidos en la UNE-EN 1504, abriendo paso al uso de barreras específicas como las membranas estancas cementosas.
Agentes de deterioro y necesidad de protección activa
El hormigón armado está expuesto a múltiples agentes de degradación. Entre los más comunes se encuentran:
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El agua y el oxígeno, que en combinación provocan corrosión del acero, especialmente en zonas con fisuras o sometidas a ciclos de hielo y deshielo.
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Los cloruros, presentes en ambientes costeros, en el uso de sales para deshielo o en productos relacionados con piscinas, que penetran a través de la porosidad del material, generando picaduras y pérdida de sección en las armaduras.
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El dióxido de carbono, que desencadena el proceso de carbonatación, reduciendo el pH del hormigón y acelerando la despasivación del acero estructural.
Ante esta realidad, la protección superficial del hormigón armado no es opcional, sino imprescindible, especialmente en situaciones donde los recubrimientos exigidos por la normativa resultan insuficientes.
Estudio del Instituto Eduardo Torroja: evidencias contrastadas
Para medir la efectividad de sus soluciones, Grupo Puma impulsó un estudio independiente con el IETcc. En él se prepararon probetas de hormigón armado sometidas a dos ensayos acelerados clave:
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Ensayo de carbonatación acelerada (3% de CO₂):
Las probetas tratadas con MORCEM DRY SF PLUS redujeron la velocidad de carbonatación en un 35% respecto al hormigón sin proteger. Por su parte, las probetas recubiertas con MORCEM DRY F mostraron una resistencia total, sin evidencias de carbonatación durante el ensayo. -
Ensayo de penetración de cloruros mediante método integral acelerado:
El uso de MORCEM DRY SF PLUS incrementó la resistencia frente al inicio de corrosión por cloruros en un 50%, confirmando su capacidad como barrera efectiva en ambientes marinos o contaminados con sales.
De forma adicional, se observó un aumento significativo de la resistencia eléctrica del sistema, un parámetro directamente relacionado con la mayor durabilidad frente a la corrosión por entrada de iones cloruro y la carbonatación general.
Innovación al servicio de la sostenibilidad estructural
Estos resultados posicionan a Grupo Puma como un referente en soluciones para la protección y rehabilitación del hormigón armado, con productos diseñados para responder a las nuevas demandas técnicas, normativas y medioambientales. La apuesta por morteros cementosos impermeables, como los utilizados en este estudio, permite una intervención eficaz, duradera y adaptada a los retos actuales del sector.
La compañía reafirma así su compromiso con la innovación técnica, la durabilidad de las infraestructuras y la sostenibilidad de los sistemas constructivos, ofreciendo al profesional una gama de soluciones fiables, contrastadas y avaladas científicamente.




