La inteligencia artificial (IA) está revolucionando la industria de la construcción, un sector históricamente conservador y con baja digitalización. Según el último informe Ascendant de Minsait (Indra Group), titulado IA: radiografía de una revolución en marcha, el 83% de las empresas constructoras considera la IA como una herramienta clave para optimizar procesos y mejorar la eficiencia. Este estudio, que analiza la adopción de la IA en compañías privadas e instituciones públicas, destaca cómo esta tecnología está transformando cada eslabón de la cadena de valor del sector.
Desde la fase de licitación, con análisis automatizados, hasta el diseño asistido por herramientas que resuelven dudas técnicas y normativas, la IA está marcando la diferencia. El 60% de las empresas ya la utiliza para mejorar la gestión y planificación de proyectos, mientras que un 67% la aplica en la gestión de riesgos de seguridad física, empleando, por ejemplo, sensores que detectan automáticamente el equipamiento del personal en obra mediante imágenes.
Además, la IA está demostrando su utilidad en áreas como la ciberseguridad, donde el 60% de las constructoras ya la integra, y en la retención de talento, con un 40% de adopción. La variedad de casos de uso en el sector es más amplia que en otras industrias, lo que obliga a las empresas a evaluar detenidamente el impacto de cada iniciativa antes de implementarla. De hecho, el 40% de las compañías ya utiliza la IA de forma intensiva para apoyar la toma de decisiones basadas en datos y para explotar la información existente.
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ToggleGobernanza, reskilling y copilotos: claves para el futuro
Aunque la IA en la construcción aún se encuentra en una fase incipiente, el sector es consciente de la necesidad de establecer un marco de gobernanza sólido. Las empresas no solo están realizando pruebas de concepto desde sus departamentos de innovación, sino que también están creando centros de excelencia para gestionar la IA de manera ética y eficiente. El informe prevé que, en los próximos años, se desarrollen proyectos respaldados por casos de negocio claros, arquitecturas robustas y un conocimiento ético bien estructurado.
Sin embargo, esta transformación no está exenta de desafíos. El 60% de las empresas encuestadas identifica la escasez de talento especializado en IA como una barrera crítica. Para superarla, el reskilling de los empleados será fundamental, y las áreas de negocio deberán contar con profesionales capaces de identificar nuevas oportunidades y liderar la innovación.
En este contexto, herramientas generativas como los copilotos están ganando terreno. Estas soluciones, que actúan como asistentes en la gestión de proyectos y en la optimización de operaciones diarias, están demostrando su potencial. Un ejemplo destacado es el copiloto del jefe de obra, que agiliza y mejora la precisión de las tareas durante la fase de ejecución.
Una apuesta estratégica para liderar el futuro
“La IA está redefiniendo los estándares de eficiencia y calidad en la construcción. Las empresas que inviertan en ella hoy serán las líderes del mañana”, afirma Eladio García, director de Industria y Construcción en Minsait. “Estas compañías están experimentando una evolución significativa, pero para que esta transformación sea exitosa, es crucial la implicación de la alta dirección, la creación de planes estratégicos y el diseño de un modelo de gobierno de IA que permita su escalabilidad en el negocio”, añade.
El Informe Ascendant Madurez Digital 2024 de Minsait, en su quinta edición, ofrece una visión detallada del grado de adopción de la inteligencia artificial en más de 900 organizaciones de España y otros países, abarcando 15 sectores diferentes. Este documento no solo refleja el presente de la IA en la construcción, sino que también traza el camino hacia un futuro donde la innovación y la gobernanza serán pilares fundamentales para el crecimiento del sector.
La construcción está dejando atrás su imagen tradicional para abrazar una era de digitalización y eficiencia impulsada por la inteligencia artificial. El futuro ya está aquí, y las empresas que no se suban a esta ola tecnológica corren el riesgo de quedarse atrás.





