La reconocida interiorista Marta Castellano-Mas ha sido la encargada de la reforma de una imponente casa regia construida en 1900, situada en la pintoresca zona del Empordà, en Girona. En colaboración con los arquitectos de Serrat-Tort, Castellano-Mas ha logrado devolverle a la vivienda su esplendor original, adoptando un enfoque maximalista que respeta su esencia señorial y potencia sus elementos arquitectónicos más distintivos. Esta intervención ha logrado fusionar a la perfección los estilos clásicos, rústicos y contemporáneos, creando un ambiente único que destaca por su lujo, sofisticación y carácter.
Tabla de contenido
ToggleRecuperación del legado histórico de la vivienda
El proyecto de reforma de la casa comenzó con la idea de restaurar y poner en valor los detalles arquitectónicos originales del inmueble, al tiempo que se eliminaron las reformas previas que no respetaban el legado histórico de la construcción. Marta Castellano-Mas subraya que la casa, aunque singular en su estructura, había sido modificada en diversas ocasiones a lo largo de los años, algunas de ellas con reformas poco acertadas que desentonaban con la autenticidad del edificio. Por ello, el equipo de trabajo se centró en despojar la vivienda de elementos superpuestos como falsos techos y revestimientos innecesarios, dejando a la vista los materiales originales como el ladrillo manual y algunas instalaciones técnicas.
Uno de los aspectos más destacados de la intervención fue la conservación de elementos arquitectónicos significativos, tales como la carpintería original, los arcos de la galería y un fresco en el techo del recibidor. Estos detalles no solo añaden valor histórico al inmueble, sino que permiten que la historia de la vivienda se fusiona con el estilo renovado. Además, se procedió a la eliminación del suelo de gres existente, que carecía de carácter, para restituir la esencia del espacio original.
Un enfoque maximalista que realza la amplitud y luminosidad
El estilo maximalista, que se caracteriza por la acumulación de elementos decorativos y una apuesta por la opulencia, es el hilo conductor de la reforma. La vivienda, de una sola planta y 225 metros cuadrados, se caracteriza por techos altos y una sensación de amplitud que invita a la incorporación de muebles de gran escala. “Un espacio de tales dimensiones necesitaba piezas con alma”, explica Marta Castellano-Mas. Este enfoque ha dado como resultado la incorporación de mobiliario rescatado en anticuarios europeos de ciudades como Florencia, Amberes y la Provenza. Los muebles seleccionados no solo cuentan con un gran carácter, sino que también se ajustan perfectamente a la magnitud del espacio, reforzando la sensación de lujo y sofisticación.
Entre las piezas más destacadas se encuentran una gran mesa francesa en el comedor, sofás generosos y mesas de centro transformadas a partir de carretillas industriales. El mobiliario, de proporciones amplias, se complementa con una abundante presencia de plantas naturales que dan vida y frescura a todas las estancias de la casa. La elección de piezas de gran tamaño y la combinación de diferentes estilos otorgan a la vivienda un aire ecléctico y acogedor que resulta ser un auténtico homenaje a la historia y el arte del diseño de interiores.
Cocina minimalista con toques orgánicos
La cocina, diseñada completamente a medida, sigue la misma premisa de neutralidad que caracteriza al resto de la casa. Con un diseño contemporáneo que respeta la esencia histórica del inmueble, se optó por unos frontales de puertas listonadas en madera de roble pintados en un tono gris oscuro. Este diseño no solo se integra de manera discreta en la zona de día, sino que también otorga al espacio una presencia única sin sobrecargar la estética general.
Uno de los detalles más interesantes de la cocina es la inclusión de un pequeño jardín vertical sobre la campana extractora, que consiste en una estructura de hierro en la que se disponen plantas trepadoras. Este recurso añade un componente orgánico y natural que suaviza la dureza de los materiales industriales y aporta un toque fresco y natural al ambiente. La cocina, abierta y con península, se convierte así en un espacio funcional y visualmente atractivo.
Patio exterior: un oasis de calma y elegancia
El patio exterior de la casa es otro de los elementos destacados de la reforma. Con sus muros de textura envejecida y cálida, el suelo de grava y una vegetación exuberante en macetas de terracota, el patio se presenta como un auténtico oasis de calma que rememora la vida pausada de las casas señoriales del pasado. Los muebles ligeros de hierro, seleccionados cuidadosamente, añaden un toque clásico al espacio, creando un ambiente relajante y sofisticado que invita a la contemplación.
Dormitorio principal: lujo y sofisticación
El dormitorio principal, ubicado en una zona tranquila de la casa, es otro de los espacios que refleja el estilo maximalista de la reforma. El acceso se realiza a través de una puerta doble arqueada de madera, un detalle arquitectónico que aporta encanto histórico al ambiente. En el interior, la decoración se caracteriza por una paleta de colores oscuros y ricos, que contribuyen a crear una atmósfera íntima y sofisticada.
En cuanto al mobiliario, se destacan elementos artesanales y naturales, como las lámparas colgantes de hilo de yute y el banco de madera rústica al pie de la cama. Además, el cuadro que sirve de cabecero, compuesto por doce litografías de trofeos compradas en un anticuario en Florencia, añade un toque artístico y clásico que refuerza el carácter único del espacio.
Baño de lujo: protagonismo para la bañera de cobre
El baño de la suite es otro de los espacios que sobresale por su sofisticación y lujo. La gran protagonista es una bañera exenta de cobre, adquirida en India, que se coloca estratégicamente frente a un gran ventanal con vistas al patio. Esta pieza, con un diseño elegante y atemporal, se convierte en el centro de atención del baño, rodeada de detalles como una lámpara de nácar y un cuadro del artista Antonio Mora, que añade un toque artístico al ambiente.
Un proyecto que potencia la historia de la vivienda
En resumen, el trabajo realizado por Marta Castellano-Mas y los arquitectos Serrat-Tort ha logrado transformar una casa centenaria en un espacio único que combina historia, lujo y funcionalidad. La intervención respetuosa con el legado arquitectónico original y la apuesta por un estilo maximalista han conseguido dotar a la vivienda de una atmósfera mágica y un gran magnetismo, destacando la fuerza intrínseca de este inmueble histórico.





