El sector logístico e industrial europeo vive una transformación estructural que está redefiniendo sus bases de crecimiento. La entrada en vigor de los aranceles del 15% aplicados por Estados Unidos a productos de la Unión Europea ha reordenado los flujos comerciales internacionales, obligando a las empresas a rediseñar sus estrategias de suministro y almacenamiento. Este movimiento coincide con un auge del comercio electrónico y una creciente necesidad de resiliencia en la cadena de valor, lo que convierte a los activos logísticos en Europa en una de las apuestas de inversión más sólidas para los próximos años.
La reubicación de la producción y el mayor consumo de productos europeos están generando nuevas oportunidades en hubs estratégicos como Róterdam y Amberes. Según datos de CBRE, el 95% de los operadores planea mantener o incrementar su superficie de almacenamiento en el próximo año, mientras que un 85% de los inversores inmobiliarios confirma su interés por el mercado industrial y logístico europeo. A estos factores se suma el gasto en defensa y la inversión en infraestructuras, que actúan como palancas adicionales en la consolidación del sector.
Tabla de contenido
ToggleLa última milla, motor de la inversión logística
El crecimiento del comercio electrónico ha situado a la logística de última milla en el centro de las decisiones estratégicas de operadores e inversores. NTT Data destaca que los consumidores europeos esperan entregas en menos de dos días, lo que multiplica la necesidad de almacenes urbanos cercanos a los grandes núcleos poblacionales.
Los inmuebles que cumplen con las condiciones de localización prime, eficiencia operativa, flexibilidad en los contratos y criterios ESG son hoy los más competitivos y rentables del mercado. Craig Mason, de Pithos Capital, señala que los principales retos para esta expansión se centran en la escasez de suelo disponible y en la complejidad regulatoria que condiciona la oferta.
En paralelo, la compañía WDP apunta a la expansión de centros logísticos regionales como una solución complementaria, ya que permiten responder a la creciente demanda de comercio electrónico y adaptar la oferta a los patrones productivos de cada país. Este modelo, basado en nodos regionales interconectados, está ganando relevancia en Europa como estrategia de resiliencia y proximidad.
Italia, caso de éxito en la logística europea
Italia será el país invitado en The District 2025, tras consolidarse como uno de los mercados más dinámicos de la logística europea en los últimos años. Según datos de Confindustria Assoimmobiliare, en 2024 el sector logístico absorbió el 17% de la inversión institucional en el país, con Milán y Roma como polos estratégicos. Cushman & Wakefield sitúa la compresión de rentas prime en torno al 5,25%, reflejando la alta demanda de activos en enclaves clave.
El dinamismo del mercado italiano se apoya en la colaboración público-privada, la adaptación a las necesidades de los operadores y la inversión en tecnología. Expertos como Sandro Innocenti (Prologis), Alberto Lacchini (Engineering 2K), Alfredo Mauri (Dils) y Valeria Falcone (Colliers Italy) coinciden en que la digitalización, la automatización y la flexibilidad contractual son los grandes aceleradores del futuro logístico en el país transalpino.
Barcelona, epicentro de la inversión inmobiliaria
Del 30 de septiembre al 2 de octubre, Barcelona se convertirá en el punto de encuentro internacional para la inversión inmobiliaria con la celebración de The District 2025. Este evento reunirá a líderes de Prologis, AXA IM, WDP, Pithos Capital, TPG Angelo Gordon y Colliers Italy, entre otros, para debatir sobre las tendencias que marcan la rentabilidad de los activos logísticos e industriales en Europa.
El foro pondrá el foco en tres factores determinantes: ubicación, eficiencia y flexibilidad, claves para garantizar la competitividad de los inmuebles de distribución en un mercado cada vez más exigente. Además, se abordarán temas críticos como la sostenibilidad, la certificación energética, el diseño de naves industriales y las nuevas demandas de los inquilinos, en un contexto donde la logística se consolida como motor económico y pieza esencial para la competitividad europea.





