Antes que nada, conviene hacer una breve definición del ladrillo hueco de gran formato -o ladrillo de gran formato (LGF)-. Según la Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas (Hispalyt) se trata de ladrillos “cuyas dimensiones cumplen las siguientes condiciones: longitud superior a 300 mm. y grosor igual o superior a 40 mm. e inferior a 140 mm.”. Además, Ángel Fernando Alcalá, Director Comercial de Cerámicas Alcalá Villalta, señala que “se denomina LGF a aquella pieza cerámica de arcilla cocida, de perforación horizontal, con una altura mínima de 14 cm., una longitud de al menos 30 cm. y un grosor igual o superior a 4 cm., usada para fábrica de albañilería revestida”. Por su parte, Xavier Culleré, de Cerámica Belianés, afirma que “en teoría, es el ladrillo que supera los 33 cm. de largo, pero en realidad se identifica con todo el material de igual o superiores medidas y que se contrata en obra ya con la instalación incluida y realizada por empresas especializadas”. Finalmente, Hispalyt resalta que “generalmente, estos ladrillos presentan un machihembrado en sus juntas horizontales”.




