El sistema de tabiquería de gran formato realizado con ladrillos huecos de grandes dimensiones, suponen una interesante alternativa para la distribución interior de los edificios y el trasdosado de fachadas. El alma de estos tabiques lo forman sus piezas de arcilla cocida que, por tener unas dimensiones superiores al ladrillo común, han adquirido la denominación de “ladrillos huecos gran formato”. Por marcar unos parámetros que comprendan las dimensiones de estas piezas, independientemente de la gama que cada fabricante pueda suministrar, la asociación Hispalyt designa al ladrillo “Gran Formato” como un ladrillo hueco con una dimensión menor inferior a 140 mm., una longitud superior a los 300 mm. y un grosor igual o superior a 40 mm.
Para dar a conocer los beneficios que aporta este material de construcción, la citada asociación Hispalyt (Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas de Arcilla Cocida) creó en el año 2004 una sección de Tabiques y Muros que agrupa a 86 de los principales productores. La asociación distingue dos tipologías claramente diferenciadas: los ladrillos perforados y los ladrillos huecos. Estos últimos se segmentan a su vez en formato tradicional (métrico o catalán) y los ladrillos huecos gran formato que estamos tratando.
Los tabiques realizados con estas piezas presentan importantes ventajas, no sólo referidas a su elevada planeidad y a sus ajustados tiempos de montaje, que son inferiores a otros sistemas y que, por lo tanto, permiten un ahorro. Sino que también, la ejecución de tabiques con ladrillos de gran formato, suponen garantía de durabilidad y resistencia, tanto mecánica como a impactos y cargas suspendidas.




