Desde hace tiempo se está vislumbrando un cambio en la movilidad de las personas, se ha visto crecer el uso de transportes “ecológicos”, denominados sostenibles, tales como bicicletas, patinetes eléctricos…, y otros vehículos ambientalmente amigables. En este sentido, la bicicleta ya no se utiliza únicamente para hacer deporte o para actividades recreativas, cada vez son más las personas que deciden usarla como el medio de transporte principal.
Un movimiento que ya lleva en auge bastantes años, pero que ahora con la pandemia de la COVID-19, el uso del transporte público ha bajado considerablemente, lo que ha hecho que la movilidad en bicicleta haya evolucionado mucho más rápido y la gente cada día está más concienciada. Además, se trata de un medio de transporte en el que no hay contagio posible y es más saludable.
No obstante, a pesar del auge de esta actividad, existe un halo de descontento por parte de muchos usuarios ya que, actualmente, las infraestructuras destinadas a la bicicleta no son sólo escasas, sino también insegura. En este punto, la arquitectura es, por no decir el más importante, uno de los agentes más destacables para promocionar el uso de este medio de transporte. Ya que una ciudad equipada con carriles seguros, estacionamiento e instalaciones para bicicletas fomentan que la gente realmente se decante por la bicicleta y deje de lado el coche. Así, muchas ciudades se han hecho eco de la petición de sus ciudadanos y ya han comenzado a remodelar s u infraestructura urbana para que ésta se adapta a las bicicletas. Como consecuencia los coches empiezan a verse relegados dentro de la ciudad, se reconfigura el urbanismo dando mayor protagonismo a las bicicletas, dotando de infraestructuras bien pensadas que permitan integran, de manera efectiva y segura, el uso de la bicicleta en las grandes ciudades.
Tanta importancia está teniendo el auge de las bicicletas que ya en 2019 se llevó a cabo la segunda exposición de un movimiento denominado Bicycle Architecture Biennale, se trata de prestigiosa exhibición de diseños de edificios de vanguardia y de alto perfil que están facilitando los viajes en bicicleta y transformando comunidades de todo el mundo. Según destacan en su página web, el BAB muestra el trabajo de diseñadores internacionales, de todos los rincones del mundo. Muestra que las ciudades que sitúan el ciclismo en el centro del diseño urbano generan beneficios sociales, económicos y medioambientales masivos. “Lo concebimos como una forma de inspirar a personas de todo el mundo a imaginar nuevas posibilidades para ciudades centradas en el ser humano. Nació de nuestra audaz misión, 50by30: 50% de todos los viajes urbanos en bicicleta para 2030”.
Algunas ciudades ya llevan años trabajando en este tema, siendo actualmente, Dinamarca y Holanda países líderes del diseño de arquitectura para bicicletas, convirtiéndolos en referentes mundiales en la materia. En 2011, Copenhagenize Design Co. llevó a cabo, por primera vez el Copenhagenize Index, el ranking más completo y holístico de ciudades amables con las bicicletas. El Copenhagenize Index otorga puntos a las ciudades por sus esfuerzos para restablecer la bicicleta como una forma de transporte factible, aceptada y práctica. Innumerables ciudades de todo el mundo están asumiendo el desafío de modernizar su ámbito público, para eliminar las décadas de diseño de calles orientado al automóvil. En este sentido, las ciudades se evalúan acorde a 13 parámetros:
- Infraestructura para bicicletas
- Instalaciones para bicicletas
- Tranquilidad del tráfico
- Género: Porcentaje de ciclistas que son mujeres u hombres.
- Participación modal para bicicletas
- Aumento de la participación modal en los últimos 10 años
- Indicadores de seguridad
- Imagen de la bicicleta
- Bicicletas de carga
- Promoción
- Política
- Bicicletas compartidas
- Planificación urbana
Así, según datos extraídos de este estudio, conozcamos las 10 primeras ciudades más preparadas para una vida en bicicleta.
- Copenhague, 90,2%.
- Amsterdam, 89,3%.
- Utrecht, 88,4%.
- Amberes, 73,2%.
- Estrasburgo, 70,5%.
- Burdeos, 68,8%.
- Oslo, 62,5%.
- París, 61,6%.
- Viena, 60,7%.
- Helsinki, 59,8%.
Es importante destacar que España está muy retrasada en este tema, apareciendo en el puesto 13, Barcelona. En este sentido es importante que todos los agentes se pongan a trabajar para hacer ciudades más amigables y agradables que nos inviten a pasear, hacer deporte o transformar totalmente la movilidad hacia la bicicleta.





