Los pavimentos y losas de hormigón están sometidos a agresiones: químicas, mecánicas, y físicas, aparte de las derivadas por procesos de corrosión de las armaduras. Fruto de dichas agresiones se pueden producir: fisuras, roturas, y pérdidas de masa.
Un pavimento de hormigón en mal estado en una industria es causante de multitud de problemas que pueden comprometer el funcionamiento eficiente de la misma:
- Falta de seguridad: riesgo de caídas.
- Contaminación por vertidos químicos.
- Acumulación de suciedad y falta de higiene.
- Desnivel de estanterías y cargas.
- Aumento de las vibraciones en maquinaria.
- Averías mecánicas en toritos y transpaletas.
La correcta elección del pavimento continúo para cada tipo de industria contribuye al funcionamiento eficiente de la misma: más segura, más limpia y con menos paradas.
Por desgracia esta elección es compleja debido al variado número de soluciones que nos podemos encontrar, no sólo dependiendo del tipo de acabado del pavimentos, sino también del tipo de resina que empleemos para su elaboración.
A continuación analizaremos algunos criterios básicos que servirán de ayuda para definir el tipo de pavimento continuo para nuestro proyecto.




