A partir del 1 de septiembre, los hogares y locales comerciales que no hayan sustituido sus contadores de agua antiguos se enfrentarán a sanciones de hasta 5.000 euros, según la Ley de Metrología. Esta medida responde al cumplimiento de la Orden Ministerial ICT/155/2020, que obliga a renovar los equipos de medición de agua fría y caliente con más de 12 años de antigüedad.
La norma, vigente desde 2020, concedía un plazo de cinco años para realizar la sustitución, un periodo que concluye el próximo mes. Sin embargo, los avances han sido escasos: solo se ha renovado el 17% de los contadores afectados, según datos de la compañía ista, líder en soluciones para la eficiencia energética y la gestión de consumos en edificios.
Tabla de contenido
ToggleCerca de dos millones de contadores obsoletos siguen activos
La obligación afecta tanto a propietarios de viviendas como a comunidades de vecinos y locales comerciales. En total, se calcula que cerca de dos millones de contadores en toda España siguen operativos pese a superar el límite legal de antigüedad.
El incumplimiento no solo conlleva sanciones económicas, sino que también implica un riesgo de inexactitud en las mediciones y, en consecuencia, ineficiencias en la gestión del agua. “A partir de ciertos años de uso, estos dispositivos pierden fiabilidad, lo que puede derivar en errores de facturación y desperdicio de recursos”, advierte Eduardo Echarren, director Comercial de ista.
Ahorro en la factura y gestión digital del consumo
Más allá del aspecto legal, la renovación de contadores representa una oportunidad para ahorrar agua y reducir costes. Un hogar medio que gasta unos 250 euros al año en agua puede ahorrar hasta un 15% en la factura anual, es decir, cerca de 37,50 euros, gracias a una medición más precisa.
Además, los nuevos contadores inteligentes permiten que cada usuario pague por su consumo real, evitando errores y desviaciones comunes en sistemas antiguos o compartidos. Su instalación es sencilla, no requiere obras ni interrupciones prolongadas del suministro, y puede realizarse en cuestión de minutos por personal autorizado.
Las soluciones digitales de ista permiten además acceder al consumo en tiempo real. A través de la plataforma Calista, los usuarios pueden consultar sus lecturas diarias, visualizar sus patrones de uso y ajustar sus hábitos para reducir el gasto. Esta herramienta está disponible las 24 horas del día, los 365 días del año, de forma gratuita.
Mejora de la eficiencia energética en línea con Europa
La obligatoriedad de renovar los contadores de agua en España se alinea con las políticas de eficiencia energética en la edificación adoptadas por otros países europeos. En Alemania, por ejemplo, esta práctica es habitual desde hace años y ha demostrado ser clave para mejorar la gestión de recursos en comunidades residenciales.
“El uso de equipos de medición modernos no solo garantiza el cumplimiento normativo, sino que también contribuye a la sostenibilidad urbana y a un uso responsable del agua, especialmente en un contexto de cambio climático y escasez hídrica”, recuerda Echarren.
Con más de un millón de dispositivos inteligentes ya instalados en edificios españoles, ista refuerza su compromiso con la transición energética en el sector residencial, ayudando a propietarios, gestores y comunidades a adaptarse a una nueva normativa que marca el camino hacia un consumo más eficiente, justo y sostenible.





