
En el marco del Especial Diálogo con Arquitectos, los cofundadores de PLP Atelier, Pablo López Prol y Diego Rodríguez Val, reflexionan sobre su galardonada trayectoria y el presente de la arquitectura. Reconocidos con el prestigioso Premio Under 40, comparten los orígenes de su vocación, los
referentes que han marcado su camino y cómo han forjado una identidad propia en un sector en constante evolución.
¿Qué os llevó a elegir la arquitectura como profesión? ¿Hubo algún momento o experiencia que consolidara vuestra vocación?
Algo que siempre nos atrajo de la arquitectura es su carácter global y lenguaje universal. Es una práctica que se puede ejercer en cualquier punto del planeta y, sin embargo, cada rincón conserva sus propias peculiaridades. La interacción
constante con las personas, la cultura y la historia de cada pueblo se refleja en cada intervención. Esto que a priori parece una contrariedad, enriquece enormemente una profesión en continuo desarrollo. Seguramente la vocación se haya ido desarrollando progresivamente a lo largo de la infancia, pero si tuviéramos que destacar un momento concreto quizás estaría ligado a un viaje con la obra de Gaudí como protagonista.
¿Quiénes han sido sus referentes principales en la arquitectura y en qué aspectos considera que han influido en su carrera? ¿Hay alguna obra o autor que le haya marcado particularmente?
Los referentes en arquitectura es una cuestión en continua reformulación, y es bueno que así sea, ya que a lo largo de una trayectoria profesional las inquietudes oscilan enormemente y las influencias no solo se limitan al campo de la arquitectura. Los primeros referentes surgen en la Escuela, y en ello influyen en gran medida los docentes. Como gallegos que estudiamos en Madrid, durante esta primera etapa siempre tuvimos muy presentes tres tendencias: La arquitectura local gallega, la escuela de Oporto (con la que siempre hubo mucha interacción) y la de Madrid, con Manolo Gallego, Álvaro Siza y Rafael Moneo como grandes representantes respectivamente, ya que tuvimos la suerte de tener como docentes a arquitectos muy ligados a sus estudios.




