



La combinación de diseño japonés y escandinavo da forma a esta exclusiva vivienda de 280 m² en la selecta zona de Pedralbes, en Barcelona, un proyecto de reforma de vivienda de lujo realizado por el estudio internacional Se.Studio. La intervención preserva el carácter arquitectónico original de los años 60, al tiempo que introduce elementos contemporáneos de confort y sofisticación.
Situada en la plaza de los Jardines de Tokio, la vivienda forma parte de un conjunto residencial que ya mostraba referencias al modernismo japonés en la arquitectura barcelonesa de la época. “Nuestro objetivo era conservar la estética original y reinterpretarla desde una perspectiva contemporánea, incorporando la calidez y la funcionalidad propias del diseño escandinavo”, explica Anna Uchevatova, arquitecta rusa y fundadora de Se.Studio.
Tabla de contenido
ToggleAcabados de mediados del siglo XX y atención artesanal al detalle
El proyecto de reforma apuesta por los acabados nobles de mediados del siglo XX, tendencia en auge en el interiorismo actual. Las baldosas de cemento hechas a mano, los paneles de madera natural y los elementos metálicos crean un equilibrio entre modernidad y tradición. La paleta combina materiales fríos —metal, cerámica y cemento— con texturas cálidas como terciopelo, lana y chapado de nogal americano, generando espacios acogedores y sofisticados.
Cada elemento refleja un cuidado artesanal: los paneles de chapa fueron seleccionados hoja por hoja de una empresa que fabrica tableros de ajedrez para la Federación Internacional de Ajedrez. Sobre uno de estos paneles oscuros, el salón acoge una obra de la artista belga contemporánea Ethel Coppieters, creando un punto focal que combina arte y diseño de interiores. La cocina, con mobiliario de madera noble y encimera en tonos grises suaves, continúa esta armonía visual, integrándose perfectamente con el estilo japonés y escandinavo del conjunto.
Inspiración japonesa y flujo funcional de los espacios
La vivienda se inspira en la casa tradicional japonesa, priorizando la conexión visual y funcional de las estancias. La vinoteca, diseñada a medida en madera y cristal, actúa como nexo entre cocina y comedor, mientras que la transición entre dormitorio y baño se realiza mediante un tabique de listones de madera que permite el paso de luz natural, creando un ambiente sereno y cambiante a lo largo del día.
El dormitorio principal refleja el minimalismo escandinavo: tonos oscuros en paredes y muebles contrastan con la lámpara Falkand de Bruno Munari (1964), ofreciendo un refugio de calma y sofisticación. El baño de la suite combina mármol gris con vetas orgánicas, detalles en dorado cepillado y una bañera exenta que invita al relax. La luz natural se distribuye sin obstáculos gracias a cerramientos de vidrio estratégicamente ubicados, reforzando la sensación de amplitud y ligereza.
Modernidad que respeta la historia
Este proyecto reafirma la capacidad de Se.Studio para reinterpretar la arquitectura histórica desde una mirada contemporánea. Cada textura, proporción y detalle está pensado para integrarse en la narrativa global de la vivienda, ofreciendo espacios funcionales, atemporales y con carácter. La intervención no solo preserva el legado arquitectónico de los años 60, sino que lo actualiza mediante un enfoque sostenible y sofisticado, reflejando la tendencia creciente de fusionar diseño japonés y escandinavo en interiores de lujo.








