Aunque el portero automático tradicional mantiene una cuota importante de mercado, los fabricantes y distribuidores consultados coinciden en afirmar que más de la mitad de los equipos instalados, dependiendo de la ubicación geográfica, ya son videoporteros. Y si la proporción no es mayor es porque el mercado de reposición aún presenta cierta resistencia. En cualquier caso, estos dispositivos han dejado de ser sólo un elemento para abrir la puerta a las visitas sin salir de casa, para convertirse en unos dispositivos indispensables para la seguridad del hogar, o auténticos centros de operaciones para la gestión de utilidades del hogar domótico.
Uno de los factores que han ayudado al importante desarrollo del mercado de los porteros automáticos ha sido el increíble ritmo alcista del sector de la construcción en los últimos años. La desaceleración actual de la edificación puede ser un lastre, pero parece que aún mantiene un crecimiento significativo. En cualquier caso, este descenso de su intensidad hace que las reformas en la vivienda ya construida cobren un papel más relevante, por lo que es muy importante contar con un catálogo de porteros y videoporteros completo que cubra las necesidades tanto de la obra nueva como de la reposición en fincas antiguas.




