El Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) ha acordado por unanimidad la concesión del Premio “Arquitecto Lluís Comerón Graupera” a la figura del arquitecto voluntario. Este nuevo reconocimiento pone en valor la labor desinteresada de los profesionales de la arquitectura que, de forma altruista, se movilizan ante catástrofes naturales, ofreciendo su conocimiento técnico para apoyar a las comunidades afectadas.
La entrega oficial del premio tendrá lugar el próximo 3 de julio, en el marco de la gala de los Premios ARQUITECTURA 2025, que se celebrará en el Teatro Fernán Gómez, en Madrid. Durante el evento, también se hará entrega de la Medalla de Oro de la Arquitectura, que en esta edición será concedida ex aequo a los arquitectos y urbanistas Fernando de Terán y Joan Busquets por su destacada trayectoria profesional.
Tabla de contenido
ToggleArquitectura al servicio de la emergencia
El CSCAE ha querido reconocer con este galardón “la actitud ejemplar de compromiso, generosidad y responsabilidad” mostrada por numerosos arquitectos y arquitectas en momentos críticos. Entre las actuaciones destacadas, se encuentran la respuesta profesional en la DANA que afectó a diversas regiones del país en otoño de 2024, como Valencia, Castilla-La Mancha o Andalucía; la erupción del volcán de Cumbre Vieja en La Palma en 2021; y el terremoto de Lorca, en Murcia, en 2011.
Este tipo de intervenciones pone de relieve el papel fundamental de la arquitectura en contextos de emergencia, no solo desde la asistencia técnica inmediata, sino también en la reconstrucción urbana y la planificación de soluciones resilientes que mejoren la vida de las personas en situaciones de vulnerabilidad.
Compromiso ético y visión integral ante el cambio climático
El Premio “Arquitecto Lluís Comerón Graupera” fue creado en 2022 y tiene un carácter discrecional, a propuesta del propio CSCAE. Su objetivo es reconocer el compromiso ético de personas e instituciones que contribuyen, desde su ámbito, a defender y poner en valor la arquitectura. En la edición anterior, el galardón fue otorgado a la Fundación Alejandro de la Sota, por su labor de difusión y promoción del legado arquitectónico moderno.
En esta ocasión, el CSCAE pone el acento en el compromiso humanista y técnico de los arquitectos voluntarios, en un contexto en el que los expertos advierten del aumento de fenómenos climáticos extremos debido al calentamiento global. “La gravedad del momento exige una respuesta profesional coordinada que integre la visión técnica, social y medioambiental de la arquitectura”, subrayan desde la institución.
Un grupo de trabajo para coordinar la respuesta arquitectónica ante emergencias
Con el objetivo de mejorar la respuesta ante futuras catástrofes naturales, el CSCAE ha constituido a principios de 2025 un Grupo de Trabajo en Emergencias, orientado a desarrollar diagnósticos, protocolos de actuación y herramientas de intervención rápida que permitan ofrecer asistencia técnica y urbanística de forma eficaz.
Esta iniciativa pretende fortalecer la capacidad de acción de la profesión arquitectónica en momentos de crisis y fomentar una cultura de la prevención, trabajando de forma conjunta con las Administraciones Públicas en la adaptación de los entornos urbanos y rurales al cambio climático.
Desde el CSCAE insisten en que es urgente no solo actuar con inmediatez ante desastres, sino también anticiparse mediante modelos de planificación urbana más resilientes, sostenibles y pensados para el bienestar social, la seguridad y la cohesión territorial.







