El sector de la construcción convive con una situación preocupante de siniestralidad laboral. Por ello, todos los actores implicados, desde el Gobierno hasta las empresas y, por supuesto, los propios trabajadores, deben caminar en una única dirección para frenar esta tendencia. La solución pasa inevitablemente por una insistente prevención de los riesgos laborales y el fomento de la seguridad en las obras en ejecución.
Desgraciadamente, es frecuente escuchar noticias de operarios que mueren en el trabajo. El incumplimiento de la normativa sobre seguridad, traducido en muchas ocasiones en la ausencia de planes de prevención, así como algunas negligencias por parte tanto de los trabajadores como de las empresas, contribuye a esta situación. Sin embargo, como señalan desde el sindicato de MCA-UGT (Metal, Construcción y Afi nes), “cabría distinguir entre las empresas que cumplen con la ley, en las que la incidencia de la siniestralidad es menor, y aquellas otras que vulneran sistemáticamente las más elementales normas de seguridad en el trabajo, que son las que hay que perseguir con todo el peso de la ley”.




