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PROYECTO | Edificio de Viviendas Plurifamiliar – Espacio Humano, Barcelona. minabeades

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El edificio plurifamiliar Espai Humà, ejecutado por minabeades, está ubicado en Can Gambús, una zona residencial privilegiada de Sabadell que forma parte del corredor verde de la ciudad con vistas a Montserrat.

El proyecto está diseñado con la LKC (Lectura Kinesiológica de Campo), teniendo en cuenta la armonización de tangibles e intangibles. Además, de ser un edificio certificado bajo los parámetros de Passive House, con un consumo energético casi nulo y con energías renovables.

Este nuevo modelo de arquitectura, planteado por el estudio de arquitectura minabeades, pone la tecnología y el diseño al servicio de la vida para crear espacios de alta calibración que propicien el desarrollo integral de Ser Humano. Generando una arquitectura a favor de la vida y en armonía con la Naturaleza, que no genera CO2 y propicia la vida en el Edificio.

El diseño de edificio se configura desde el exterior y hacia el interior. Se deciden realizar viviendas de diferentes tamaños para generar una Comunidad lo más nutritiva posible. Así se configura como un Tetris por plantas con un núcleo de Comunicación interior. De esta manera generamos plantas con diferentes tipos de familias o núcleos familiares.

A su vez, el proyecto cuenta con una piscina ecológica, diseñada conforme a los estándares de la arquitectura biótica. Se trata de una piscina con agua depurada por biofiltración mediante la acción conjunta de gravas, y plantas acuáticas que mantienen un agua limpia y cristalina en un entorno natural para un baño saludable cumpliendo con los estrictos criterios de calidad del agua en Europa.

El resultado ha sido un edificio vivo, que respira e interactúa con el entorno, potenciando el desarrollo de las personas que viven en él, a la vez que favorece las sinergias entre vecinos y facilita la convivencia armónica. Promoviendo un innovador modelo de habitar y convivir más consciente y armónico que favorece la convivencia, la salud y el empoderamiento de las personas. Tomando en cuenta desde el primer momento a las personas que lo habitarán, haciéndolos partícipes de la creación de su hogar.

De esta manera el estudio terminó diseñando un Edificio como un Organismo Vivo.

Las claves del proyecto de minabeades

Las Casas Pasivas son edificios que utilizan los recursos de la arquitectura bioclimática combinándolos con una alta eficiencia energética, convirtiéndose en edificios denominados como “edificio de consumo energético casi nulo”, o “casas termo”. La realidad es que son viviendas que tienen un confort no experimentado hasta ahora, con respecto a otro tipo de construcción. Son viviendas muy aisladas térmicamente, a su vez muy estancas al paso del aire, y necesariamente con una controlada ventilación mecánica, dotada de mecanismos altamente eficientes de recuperación de calor.

Estas edificaciones están pensadas para aprovechar al máximo la radiación de la luz solar, manteniendo en invierno el calor recibido de esta fuente y el generador por sus propios usuarios y electrodomésticos de las viviendas. La pequeña demanda de energía se puede generar mediante fuentes renovables, como la energía solar o la aerotermia, de manera que el gasto por el uso habitual de la vivienda se reduce de manera extraordinaria. Incluso podrían carecer de un sistema de calefacción altamente dimensionado, como tal instalación, manteniendo una temperatura adecuada en todas las épocas del año. Igualmente, estas viviendas presentan un excelente comportamiento en épocas cálidas por las mismas razones antes expresadas, de estanqueidad, aislamiento y ventilación atemperada.

Dentro de este tipo de casas pasivas, entre otros existe el estándar internacional de origen alemán denominado “Passive House” que establece los métodos y sistemas para alcanzar la eficiencia requerida, y que ha de certificarse oficialmente.

El estándar fue creado en Alemania hace más de dos décadas, con una primera experiencia en Darmstadt, cerca de Frankfurt. Incluso después de todos estos años la vivienda sigue funcionando según los criterios de cálculo originales. Desde aquella primera actuación, se han construido miles de edificios siguiendo los criterios del estándar (más de 40.000 viviendas), adaptándose a diferentes climas y condiciones. Hay ejemplos en casi todos los países europeos, en EEUU, en Japón, y también hay ejemplos en el clima mediterráneo, en países como Italia y Francia. Aunque aún novedoso en España, cada vez va ganando más adeptos.

Encontramos viviendas de este tipo en zonas mediterráneas, pero también en climas más adversos como el Norte de la Península e incluso en zonas de climas extremos como los Pirineos. Lo que se ha comprobado mediante la monitorización con sensores en edificios construidos es que, en la práctica, se trata de un estándar muy fiable y que consigue que se cumplan los objetivos perseguidos, proporcionando de forma garantizada un consumo mínimo y proporcionando al mismo tiempo un confort mucho mayor que las construcciones convencionales. El hecho de que se trate de un estándar internacional implica que se cumplen unos requisitos y permite la posibilidad de comparar y medir la calidad y las prestaciones de la construcción, allí donde esté situada.

La principal característica de estas viviendas es el alto nivel de confort que genera para sus usuarios, mediante la aplicación de los siguientes principios básicos:

  1. Elevado nivel de Aislamiento Térmico: Control de inercias térmicas de los cerramientos, cubiertas y forjados-soleras sobre el terreno.

Un buen aislamiento significa la reducción directa de las pérdidas de calor en invierno, y reducción de las ganancias de calor externas en verano. Los aislamientos de este tipo de viviendas son muy superiores a los requeridos por las normativas vigentes actualmente.

Un buen aislamiento significa la elección de los materiales y tipología constructiva más eficiente, en función de las condiciones del entorno. Teniendo en cuenta tanto los cambios térmicos, como niveles de soleamiento, orientaciones, etc.

  1. Carpinterías y Vidrios de Altas prestaciones: Carpinterías y vidrios de alta calidad y prestaciones. Las carpinterías son el elemento más “débil” de la envolvente. Tienen una doble función: reducir el flujo térmico al máximo y permitir ganancias solares, sobre todo en invierno. Se utilizan vidrios de alta eficiencia, con doble cámara aislante, y gas argón, para reducir las pérdidas energéticas del interior, y se cuida su montaje para evitar fallos de estanqueidad
  2. Eliminación de Puentes Térmicos: La capa de aislamiento tiene que ser continua y sin interrupciones, “envolviendo” todo el edificio, para evitar los puentes térmicos, aquellos puntos en que se producen las pérdidas de calor. Tanto en contacto con el exterior como con el terreno y en cubierta.
  3. Estanqueidad al aire y de la Envolvente: No se permiten pérdidas energéticas por infiltraciones de aire. Este criterio es comprobado mediante ensayo de presurización sobre la vivienda terminada. Cada hora se renueva aproximadamente un tercio del volumen de aire de los espacios (de acuerdo con la norma EN 15251). La ventilación se realiza mecánicamente, no siendo necesaria la apertura de ventanas, ni a través de rejillas o defectos en las juntas. El calor del aire interior es recuperado mediante intercambiador en más de un 85%, disminuyendo así el consumo energético para calentar aire nuevo. La renovación del aire interior es total y continua.
  4. Reducción de la Demanda de energía: Todas estas medidas van encaminadas principalmente a la reducción de la demanda energética del edificio. La demanda máxima de energía útil es de 15 kWh/m2 y año, en calefacción y en refrigeración.

Una vivienda, realizada en los últimos años, en Barcelona, con una clasificación energética “E” (mínimo permitido hasta hace poco tiempo para vivienda nueva) tendría una demanda aproximada de 128 kWh/m2 y año. Es decir, hasta un 800% más de consumo energético que una vivienda de esta propuesta residencial

La última modificación del Código Técnico de la Edificación (CTE) incide en las exigencias de aislamiento y eficiencia energética de las nuevas viviendas. La actual norma DB-HE exige una calificación C-B, lo que implica una reducción notable de la demanda energética. Aun así, supera en más del 200% al estándar PH.

El estándar Passive House es más exigente que la más alta clasificación energética de nuestra normativa.

El consumo en calefacción es tan reducido que en ocasiones es incluso menor que la energía necesaria para la producción de ACS (algo impensable en condiciones habituales). Ambos aspectos se resuelven mediante la utilización de una pequeña bomba de calor.

Las viviendas pasivas carecen prácticamente de hipoteca energética, por tratarse, como se ha expuesto, de Near Zero Energy Buildings (NZEB).

Eliminación del CO2.

El reto de la descarbonización es el desafío más importante que ha asumido nuestra Sociedad y tiene implicaciones en todos los ámbitos de la producción y del consumo. La edificación tiene una especial incidencia en las emisiones de gases que generan el calentamiento global.

Entre un m2 de EPDM totalmente adherido y una lámina SBS también adherida hay una diferencia de más de 50 kg de CO2 por m2, esto muestra que, solo buscando un poco, en una sola cubierta plana de 1.000 m2, se pueden ahorrar al medio ambiente más de 50 toneladas de CO2; sólo por utilizar láminas impermeables monocapa más finas, duraderas y con posibilidad de ser reparadas a largo plazo.

Aunque la capacidad de absorción de carbono varía, según el tipo de árbol y la especie, se puede considerar que un árbol maduro almacena unos 167 kg de CO2 al año o 1 tonelada de CO2 al año por cada 6 árboles.

El simple cambio de lámina impermeable, propuesto anteriormente, en nuestra próxima cubierta puede aportar el equivalente a los kg de CO2 que absorbe un bosque de 300 árboles maduros durante todo un año.


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