
Un edificio de 1914 en plena calle San Bernardo. Fachada azul plomo a la madrileña, escalera modernista, balcones corridos. Todo protegido por Patrimonio. Y cuatro sótanos que excavar a tres metros de la estación de metro de Quevedo. Así empezó el reto de tresunouno. El resultado son 19 viviendas de alto nivel, dos plantas de áticos con terraza privada, una piscina infinity de 15 metros en la cubierta y un aparcamiento robotizado para 34 vehículos. Sin tocar la fachada. Sin alterar la escalera. Con calificación energética A y certificación BREEAM. tresunouno demuestra que rehabilitar en el centro histórico de Madrid no es un compromiso entre pasado y presente. Es una oportunidad para conseguir los dos a la vez.




