




En el corazón del casco histórico de Cadaqués, el estudio de arquitectura e interiorismo Bombí+Gómez ha llevado a cabo la rehabilitación integral de una vivienda entre medianeras que había perdido su esencia tras años de intervenciones desafortunadas. El proyecto no solo devuelve la habitabilidad a la casa, sino que logra revalorizar su identidad mediterránea mediante un diálogo armónico entre tradición y modernidad.
Con una superficie de 150 m² distribuidos en tres niveles, la vivienda ha sido rediseñada desde una óptica respetuosa con el entorno y el patrimonio arquitectónico local, en una propuesta que fusiona materiales nobles, soluciones de diseño a medida y un lenguaje contemporáneo atemporal. Todo ello sin renunciar a los valores esenciales que definen a Cadaqués: la luz, la calma y la conexión con el paisaje.
“Nos encontramos con una casa típica de Cadaqués, pero muy deteriorada y desvirtuada. Nuestro reto fue rescatar su identidad original, reinterpretando su arquitectura con respeto y sensibilidad”, explican Bea Bombí, interiorista, y Elvira Gómez, arquitecta y coautoras del proyecto.
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ToggleUn proyecto que reivindica la arquitectura mediterránea
La intervención partió de una reorganización completa de los espacios, con una actualización integral de las instalaciones y una clara intención de abrir la casa al exterior. El uso de materiales como yesos naturales, piedra de pizarra, micromortero y madera de iroko aporta calidez, continuidad y coherencia a lo largo de toda la vivienda.
Además, se diseñaron mobiliarios a medida que optimizan el espacio sin romper la armonía visual, mientras se conservaron elementos estructurales y decorativos originales que hablan de la historia del inmueble. El resultado es una vivienda funcional, luminosa y plenamente integrada en la trama urbana y emocional de Cadaqués.
Planta baja: vínculo directo con el entorno urbano
Desde el primer paso, la planta baja evidencia el carácter mediterráneo de la intervención. El pavimento de trencadís de pizarra, típico del empedrado del pueblo, se extiende por este nivel como un gesto de continuidad con el espacio público. Las paredes encaladas refuerzan el valor de la piedra desnuda en la pared del fondo, estableciendo un lenguaje honesto y sensible con el pasado.
Esta planta acoge una zona social concebida como refugio fresco para el verano, equipada con un sofá de obra en L diseñado a medida por el estudio, con cojines tapizados en lino y espacio de almacenaje oculto. El mobiliario se completa con un aparador funcional, estanterías bajas y piezas seleccionadas de diseño, como luminarias de Santa & Cole o Flos. En esta planta también se ubica una suite infantil, que mantiene la estética cálida y uniforme del conjunto.
Segunda planta: calma y confort para la zona de noche
El nivel intermedio alberga dos dormitorios principales con sus respectivos baños, que destacan por su equilibrio cromático y material. El blanco y la madera componen una atmósfera serena, mientras que el micromortero continuo en suelos refuerza la sensación de unidad.
La carpintería original ha sido restaurada y adaptada a criterios actuales de eficiencia, y las ventanas con arcos de medio punto aportan una personalidad singular a las estancias. Los armarios empotrados se han diseñado para optimizar cada centímetro sin comprometer la ligereza del espacio. En los baños, dominan las texturas suaves y las tonalidades neutras, generando una estética relajante y atemporal.
Planta superior: apertura total a la luz y al paisaje
La tercera planta se plantea como un espacio abierto de día, donde se integran cocina, comedor y salón, conectando con una terraza con vistas al mar y al casco antiguo de Cadaqués. La disposición en planta abierta potencia la entrada de luz natural y favorece la circulación fluida entre los ambientes.
La cocina en L está diseñada con muebles bajos y baldas abiertas de iroko, que aligeran visualmente el espacio y permiten el paso de la luz. La zona de desayunos, con mesa redonda y sillas de madera y enea, está estratégicamente ubicada para disfrutar de las mejores vistas.
El salón, equipado con otro sofá de obra tapizado en lino, una mesita baja de mármol blanco y la butaca Barceloneta de Santa & Cole, refleja la filosofía del estudio: crear espacios de calma, belleza y funcionalidad. En el comedor, una mesa artesanal de roble envejecido y sillas tradicionales conviven con luminarias suspendidas de diseño minimalista de Louis Poulsen, en una perfecta síntesis entre lo vernáculo y lo contemporáneo.
Arquitectura con identidad y proyección
El proyecto de Bombí+Gómez no es solo un ejercicio de rehabilitación arquitectónica. Es una reconexión emocional con el entorno. Una apuesta por la sostenibilidad cultural y material, que pone en valor la identidad de Cadaqués sin caer en clichés ni artificios.
En un contexto en el que la arquitectura vernácula del Mediterráneo corre el riesgo de diluirse, esta vivienda rehabilitada se convierte en un ejemplo de cómo el diseño contemporáneo puede honrar la tradición sin renunciar a la innovación, aportando calidad de vida, coherencia estética y sentido del lugar.







