Al reflexionar sobre nuestra sociedad de hoy en día, pensamos que es lo que ha cambiado tras la crisis del 2008, cuando se compraba por encima de las necesidades, con la consideración de que los bienes inmuebles eran siempre una inversión segura, a una sociedad poscovid, que se ha acostumbrado a no comprar, sino pagar por lo que usa.

Este cambio de paradigma, propiciado por una constante necesidad de cambio, unido al bajo poder adquisitivo de los jóvenes y la escasa confianza en un trabajo estable, ha conseguido que los jóvenes vean en el alquiler o built to rent su única oportunidad a corto plazo.
No obstante, el modelo built to rent, es diferente a la opción tradicional de compra o built to sell, ya que el usuario quiere y demanda espacios comunes de calidad, donde poder compartir y conocer al resto de usuarios de la comunidad, y exige un buzón de entrega segura de Amazon.
Este cambio de tipo de uso y de contrato habitacional, va unido a los cambios referentes a la sostenibilidad. Los cuales no son sólo una tendencia, sino una necesidad. Asegurar que los recursos naturales sean debidamente utilizados y el calentamiento global, es algo de lo que ya no tienen que convencernos, lo podemos palpar. Por ello, mientras que hasta hace unos años el consumo o utilización de combustibles fósiles era lo normal, ha comenzado la concienciación social de que las emisiones de carbono son malas para el conjunto de la sociedad. Es sólo recientemente que las Administraciones han podido comenzar a legislar y endurecer todas las actitudes medioambientales incorrectas.
Por otra parte, el mercado se ha dado cuenta de que nuestra sociedad, en un entorno poscovid, se ha concienciado de lo importante que es vivir junto a un parque, de lo necesario que son los espacios comunes próximos a nuestra vivienda.
Con esta mentalidad se fraguó el concurso ganador de Reinventing Cities para el Aeropuerto, por parte de Agvar Arquitectos y Locare + Tectum como promotores.
Con una localización visible e hiperconectada al Aeropuerto de Barajas, a la A2 y la M-40, aunque en un entorno con necesidad de cambio, el proyecto se sitúa junto a la zona industrial del aeropuerto. Nuestra propuesta “Petit Village” propone humanizar el entorno y crear un nuevo hito de arquitectura sostenible en un punto estratégico de Madrid. Un barrio inmerso en un profundo proceso de rehabilitación energética donde planteamos ideas, como son la reforestación y la reutilización de los espacios verdes conectados mediante un anillo verde al edificio.
Un edificio en el que conseguimos reducir en más de un 75% el C02 asociado al edificio. Un co-living de 73 viviendas de alquiler asequible, y 25 apartamentos turísticos, espacios de co-working, guardería, gimnasio y yoga. Unidos y conectados por unas calles en el aire, y dos terrazas donde compartir y colaborar con los vecinos.
Las viviendas serán ejecutadas en estructura de madera CLT, hormigón bajo en consumo de C02, fachada SATE y celosías metálicas.




