






La Villa Amonita es una destacada obra de arquitectura consciente en Lanzarote, diseñada por el estudio OOOOX de la República Checa. La vivienda se integra de manera impecable al paisaje volcánico de la isla, respetando las formas y colores que César Manrique, figura clave en la arquitectura local, defendió a lo largo de su carrera. El proyecto resalta el uso de materiales autóctonos como la piedra volcánica y la cerámica de APE Grupo, reforzando la conexión con la esencia natural de Lanzarote.
Tabla de contenido
ToggleUn diseño respetuoso con el entorno volcánico
La renovación de esta villa, que abarca un terreno de 2.000 m² y una planta de 300 m², ha sido el resultado de un profundo estudio del entorno realizado por los arquitectos. Antes de iniciar el diseño, el equipo de OOOOX dedicó un año a explorar la identidad arquitectónica de Lanzarote y su entorno natural, asegurando que el proyecto estuviera alineado con los principios de sostenibilidad y respeto por la isla defendidos por Manrique. Esta aproximación ha permitido una integración fluida entre la arquitectura contemporánea y el paisaje volcánico.
Materiales locales: la piedra volcánica y la cerámica APE Grupo
Uno de los principales elementos que define la villa es su uso de materiales locales, como la piedra volcánica, que establece un diálogo visual entre la construcción y el paisaje circundante. La cerámica de APE Grupo, especialmente en sus tonalidades verdes características de la isla, juega un papel esencial en la preservación de la tradición arquitectónica local. Las pequeñas piezas cerámicas se integran de manera funcional en los baños y zonas húmedas, creando patrones visuales que enriquecen el diseño del espacio y evocan la herencia artística de Manrique.
Diseño fluido y conexión con la naturaleza
La villa fue renovada para optimizar su funcionalidad, reduciendo los espacios comunes y creando más dormitorios. Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la fluidez entre el interior y el exterior, lograda mediante la integración de patios interiores, terrazas abiertas y un diseño que fomenta la vida al aire libre. Estos elementos permiten que la luz natural y el paisaje volcánico se conviertan en parte del espacio habitable, proporcionando una experiencia única de convivencia con la naturaleza.
Un homenaje a la filosofía de César Manrique
Villa Amonita no solo es un ejemplo de arquitectura sostenible, sino también un homenaje a la visión de César Manrique, quien siempre abogó por una arquitectura respetuosa con el entorno. El uso de colores tradicionales como el blanco y el verde, así como la incorporación de materiales autóctonos, refleja el compromiso del proyecto con la preservación de la identidad de Lanzarote.
Con este enfoque, la villa ha sido reconocida en la segunda edición de los APE Grupo Architecture Awards, destacándose como una obra maestra de arquitectura responsable que se integra de manera armónica con el paisaje único de la isla.















