El Centro Parroquial San Benito Menni lleva la firma del estudio madrileño tresunouno, una oficina de arquitectura con más de dos décadas de trayectoria. Referente en el desarrollo de proyectos integrales de diferentes tipologías, el equipo destaca por su capacidad de gestión, su implicación en cada obra y la calidad de la arquitectura resultante. En cada proyecto, tresunouno combina técnica constructiva, sensibilidad por el entorno y una clara voluntad de definir espacios con personalidad propia y utilidad social.
Entre sus obras de arquitectura más representativas figuran los edificios residenciales de Príncipe de Vergara 76, Santa Engracia 51 (finalista en los Premios Asprima 2024) o Ferraz 98. En breve inaugurarán San Bernardo 126, concebido con una estrategia simultánea de construcción sobre y bajo rasante para optimizar los plazos de ejecución. Además, han liderado el proyecto 60 Balconies, un ejemplo destacado de intervención sobre patrimonio arquitectónico con la creación de un nuevo modelo de gestión de activos para alojamientos turísticos urbanos, que pone en valor tanto la arquitectura como la rentabilidad del inmueble.
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ToggleVolumetría compacta que responde a necesidades funcionales
La construcción se plantea con una volumetría compacta, que combina robustez y sencillez para dar respuesta a las variadas demandas de un centro parroquial moderno. Su diseño arquitectónico prioriza la funcionalidad, la accesibilidad y la integración ambiental, destacando especialmente por la articulación interior basada en una crujía central que organiza los servicios y comunicaciones de manera eficiente. Esta solución facilita tanto la circulación como la distribución de espacios, favoreciendo la experiencia de los usuarios.
Espacios interiores que fomentan la espiritualidad y el confort
El interior del centro destaca por un minucioso estudio de la luz natural, que potencia la calidez y la solemnidad del espacio sacro. La iluminación tamizada, combinada con materiales nobles como el ladrillo visto y el alabastro, crea un ambiente agradable y recogido en las distintas estancias. La disposición de la pila bautismal frente al altar, marcada mediante una línea en el pavimento, refuerza la simbología litúrgica y otorga protagonismo a los ritos fundamentales de la comunidad.
Accesibilidad y distribución inteligente
El edificio está distribuido en dos niveles principales con accesos independientes: el acceso principal desde la Vía Lusitana, con un amplio porche que da entrada al templo, y el acceso desde la calle Catorce Olivas, que conecta con la capilla, las salas de reunión y las oficinas parroquiales. Esta distribución permite un uso flexible y parcial de las instalaciones, optimizando recursos y facilitando la gestión del centro.
Elemento icónico: el campanario y la cruz
Un elemento singular del proyecto es el campanario ubicado en la esquina sudoeste, que se eleva por encima de la cubierta y marca la identidad del centro en el paisaje urbano. Junto con la cruz que adorna la fachada principal, estos elementos representan la presencia visible y simbólica de la parroquia, consolidando su papel como lugar de encuentro y referencia en el barrio.
Materialidad y acabados de calidad
La elección de materiales se ha orientado hacia la durabilidad y la estética sobria. El ladrillo visto utilizado en fachadas y espacios interiores genera una continuidad visual y táctil que aporta calidez y robustez. La única baldosa cerámica utilizada en la mayoría de los pavimentos contribuye a la uniformidad y facilita el mantenimiento. Los revestimientos dorados y las pinturas murales en el presbiterio aportan un carácter solemne y distintivo al espacio litúrgico.
Sostenibilidad y eficiencia técnica
El diseño incluye un detallado estudio de las instalaciones técnicas, con el objetivo de mejorar la eficiencia energética y minimizar el impacto visual. Toda la maquinaria exterior se ha ubicado en la crujía descubierta de la primera planta, liberando las cubiertas y mejorando la integración del edificio en su entorno. Esta solución refleja un compromiso con la sostenibilidad y el respeto al paisaje urbano.
Conectividad y aprovechamiento del espacio exterior
Los espacios libres exteriores están concebidos para facilitar la comunicación entre las distintas zonas del centro, permitiendo recorrer el edificio de forma perimetral y conectar los diferentes niveles y áreas ajardinadas. Esta disposición maximiza el uso del espacio libre disponible, favoreciendo el tránsito y la interacción social en un entorno acogedor y seguro.











