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ARTÍCULO | Las soluciones SAIs, el mejor aliado de la salud frente a cualquier imprevisto

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Mauro Bano, Director Comercial Riello Enerdata

Mauro Bano, Director Comercial Riello Enerdata

En los últimos años el mercado de los sistemas de alimentación ininterrumpida SAIs ha experimentado un crecimiento sostenido superior al 5%. No obstante, durante la pandemia de la Covid-19 se reforzaron ulteriormente esos equipos y servicios en infraestructuras tan críticas como hospitales, servicios sanitarios, aeropuertos y servicios generales. La salud es un bien precioso que es necesario proteger. Garantizar a los pacientes un entorno seguro y de calidad tanto si se trata de una visita al especialista, una muestra de sangre o una intervención quirúrgica es una prioridad en la sanidad pública y privada en España.

El valor del dato ha visto crecer su popularidad durante la pandemia gracias a los avances tecnológicos y a la progresiva digitalización de la sociedad. Registrar, almacenar y transferir toda la información del paciente por parte de los propios médicos o del personal sanitario en los sistemas internos o en la nube requiere las tecnologías más innovadoras en sistemas de alimentación ininterrumpida. Proteger la información más confidencial del paciente y la buena salud de los equipos frente a cualquier tipo de interrupción como, por ejemplo, un corte en el servicio eléctrico pasa ineludiblemente por tener en cuenta la disponibilidad y calidad de la energía: todos los equipos electrónicos críticos, deben poder funcionar incluso ante la ausencia de red eléctrica.

Así las cosas, cuando falla el suministro eléctrico, un Sistema de Alimentación Ininterrumpida (SAI) es la solución más eficaz a adoptar, ya que garantiza la continuidad del servicio con una autonomía que abarca de unos minutos a varias horas, con la misma potencia y carga, permitiendo al equipo seguir funcionando incluso en las situaciones más críticas. Contar con una infraestructura adecuada para evitar estos problemas permite garantizar la máxima continuidad operativa, un rendimiento excelente, ahorro de energía, tan importante en estos tiempos al que se suma bajos costes operativos.  Asegurar el suministro de energía en instalaciones médicas protegiendo a los equipos contra apagones o perturbaciones en la red ya no es sólo prioridad para algunas cargas, sino que esta filosofía está calando cada vez más rápido en el sector sanitario.

Esto se debe a que son muchas las aplicaciones de los sistemas de alimentación ininterrumpida SAIs en este sector. De hecho, el abanico es tan amplio que incluye instalaciones como la sala de urgencias, el laboratorio de análisis, la sala CPD, hasta tan áreas críticas como las salas de reanimación o los quirófanos. Lo más habitual es ubicar los SAIs en salas técnicas especiales para no interferir el tratamiento de los pacientes ni perturbar la rutina especial del ambiente sanitario.

Al mismo tiempo, debemos tener en cuenta que los sistemas de alimentación ininterrumpida no protegen únicamente las salas, sino que, ante todo, garantizan el perfecto funcionamiento del instrumental médico que monitoriza y mantienen con vida a los pacientes. Es el caso de respiradores, tan vitales durante la pandemia, equipos de cuidados intensivos y diagnóstico (por ejemplo, TAC y Rayos X), así como todos los servicios auxiliares, como luces de emergencia y sistemas de extinción de incendios, que pueden quedar inoperativos durante un corte de luz.

Las 5 claves para elegir la mejor solución SAI para instalaciones sanitarias

Para garantizar un suministro de energía constante y de calidad a todos los equipos, centros médicos y hospitales, o instalaciones sanitarias en general, es necesario dimensionar el SAI y las baterías, para que protejan de manera óptima las cargas críticas de perturbaciones e interrupciones de la red eléctrica. A la hora de elegir el SAI más adecuado en el ámbito sanitario desde Riello Enerdata proponemos tener en cuenta estas 5 claves:

  1. Pico de absorción durante el arranque. Este valor es de vital importancia para proteger el alumbrado de emergencia, transformadores de aislamiento, o herramientas de diagnóstico como TAC y resonancias magnéticas.

  2. Arranque controlado del rectificador. Tras un fallo de red, las instalaciones críticas de hospitales y centros sanitarios disponen de grupos electrógenos de emergencia. Estos grupos una vez estabilizados alimentan las cargas y SAIs conectados aguas abajo. Un arranque suave de los SAIs, así como un retardo de encendido programable, facilitan el buen funcionamiento del grupo y evitan sobrecargas que podrían provocar bloqueos y paradas del mismo.

  3. Factor de potencia de entrada y distorsión de la corriente absorbida para garantizar un bajo impacto en la red de suministro de energía, minimizando las corrientes reactivas y las pérdidas de energía y asegurando un ahorro en el dimensionamiento de cables y en la factura de la luz.

  4. Tolerancia a la variación de voltaje de entrada– Un rango de tensión de funcionamiento extremadamente amplio (+20/-40%) hace que el SAI sea menos susceptible a las perturbaciones de la red eléctrica, reduciendo las intervenciones de la batería, manteniendo la carga siempre alimentada y alargando la vida útil de la batería.

  5. Perturbaciones electromagnéticas de origen eléctrico como descargas electrostáticas y sobretensiones de campos eléctricos o magnéticos que puedan estar presentes o cercanos a las áreas de instalación del SAI.

El valor del mantenimiento

Mención aparte merece destacar la relevancia de un adecuado mantenimiento preventivo y predictivo de los sistemas SAIs especialmente en el área hospitalaria.  Debido a la conveniencia de mantener el mismo grado de fiabilidad durante toda la vida útil de estos sistemas, es importante confiar su mantenimiento a un servicio técnico especializado. No debemos perder nunca de vista que los sistemas digitales precisan de una actualización periódica de su software para la mejora continua del producto y poner al día su funcionalidad de acuerdo con la evolución de los requisitos de las aplicaciones de las que forman parte. Hoy en día la actualización del firmware de los SAIs es una tarea de mantenimiento habitual, garantizando la disponibilidad de las últimas mejoras y posibilitando optimizar el funcionamiento del equipo durante toda su vida operativa.

Mauro Bano
Director Comercial de Riello Enerdata

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