La propiedad (Organismo Autónomo Parques Nacionales) solicitó que el diseño de este edificio fuese un paradigma para la construcción de edificios sostenibles en entornos naturales, independientemente del uso o no de energías renovables. La cercanía de la costa y el propio Archipiélago de Cabrera quedan reflejados en el paisaje arquitectónico abstracto y en el tratamiento de la topografía que se proyecta. La elección de pequeños edificios a escala apropiada, construidos en piedra sobre rasante, enterrando gran parte de la edificabilidad permitida, consigue minimizar el impacto sobre el entorno natural circundante y posibilita la realización de una amplia zona al aire libre donde el agua, las plantas, los árboles, los minerales y la fauna del lugar, ocupan la mayoría del solar.El solar donde se ha construido, con una superficie de 4.200 metros cuadrados, se encuentra cerca de la playa, el puerto y algunas edificaciones aisladas entre los pinares aledaños. Esto sugería la realización de una edificación de pequeña dimensión sobre rasante, utilizando gran parte del solar como parque, y situando la mayor parte del programa bajo rasante y protegido del calor.




