




Situada en primera línea de mar en la emblemática Costa Brava, esta vivienda ha sido reformada por el prestigioso estudio Borrós Interiorisme para convertirse en un refugio mediterráneo donde la naturaleza y el diseño se funden en perfecta armonía. La vivienda, concebida como una casa vacacional para seis personas, destaca por su apuesta decidida por los materiales naturales, la paleta de colores inspirada en el Mediterráneo y la conexión fluida entre interior y paisaje costero.
Tabla de contenido
ToggleLa importancia de los materiales naturales en el diseño mediterráneo
La reforma ha puesto especial énfasis en el uso de materiales sostenibles y naturales que aportan calidez, durabilidad y una estética auténtica. Fibras vegetales como el ratán, lino y algodón se combinan con elementos de madera clara y suelos porcelánicos efecto madera que, además de ofrecer resistencia frente a la humedad y el uso turístico intensivo, contribuyen a un ambiente acogedor y de estilo marinero. Este enfoque no solo refuerza la identidad mediterránea del hogar sino que también responde a las tendencias actuales en arquitectura sostenible y bioconstrucción.
La paleta cromática elegida, dominada por el blanco y el azul, se inspira en el cielo, el mar y la luz propios de la región, elementos clave para lograr un diseño atemporal que invita al descanso y la contemplación.
Espacios abiertos que integran el mar en cada estancia
La vivienda está diseñada para maximizar la entrada de luz natural y la ventilación cruzada, aprovechando su privilegiada ubicación frente al mar. Amplias terrazas perimetrales rodean la casa, mientras que las grandes puertas correderas de la zona de día permiten modular el espacio entre salón, cocina y comedor. Esta flexibilidad crea ambientes versátiles que se adaptan tanto a la vida cotidiana como a momentos de ocio y reunión.
El salón, con un sofá en forma de L tapizado en lino natural, es el corazón del hogar y está pensado para disfrutar de vistas directas al mar. La madera natural de los muebles y los detalles en azul marino refuerzan el carácter mediterráneo, equilibrando frescura y calidez. La combinación de texturas naturales y tonos suaves aporta serenidad, clave para una vivienda vacacional.
En la cocina, el diseño minimalista se materializa en mobiliario a medida sin tiradores, combinando el blanco puro con módulos en azul Klein. La isla blanca situada frente al comedor conecta visualmente con el mar, haciendo que la experiencia de cocinar y compartir comidas sea única.
Dormitorios que reflejan calma y conexión con el entorno
Los tres dormitorios mantienen la coherencia del estilo mediterráneo natural y atemporal. Uno de ellos recrea la sensación de una cabaña costera con revestimientos en madera clara, textiles en lino y algodón, y lámparas colgantes de ratán que aportan una atmósfera acogedora y relajante. Los otros dos dormitorios optan por un enfoque cromático basado en blancos y neutros con acentos en azul marino, creando espacios luminosos y suaves que fomentan el descanso.
Las grandes ventanas permiten que el mar sea protagonista, manteniendo siempre una relación visual y sensorial con el entorno natural. Los cabeceros tapizados en lino, las alfombras de algodón y las mesitas de noche ligeras complementan el diseño, priorizando confort y funcionalidad sin perder la elegancia sencilla.
Diseño mediterráneo sostenible y duradero para viviendas turísticas
Esta casa de la Costa Brava representa un claro ejemplo de cómo la arquitectura y el interiorismo pueden dialogar con el entorno, respetando la naturaleza y potenciando la experiencia sensorial del mar. La elección de materiales resistentes y de fácil mantenimiento como el suelo porcelánico, junto con fibras naturales y colores atemporales, garantiza la durabilidad y funcionalidad necesarias para una vivienda con uso turístico intensivo.
La apuesta por un diseño limpio, funcional y conectado con el paisaje hace de esta casa un modelo de vivienda vacacional que responde a las demandas actuales en sostenibilidad, confort y estética mediterránea.








