El arquitecto chino Liu Jiakun ha sido galardonado con el Premio Pritzker 2025, el máximo reconocimiento en el mundo de la arquitectura. Su elección pone de manifiesto la importancia de una arquitectura que no solo responde a criterios estéticos y funcionales, sino que también tiene un impacto social profundo.
Nacido en 1956 en Chengdu, Liu Jiakun inició su carrera en un momento de transformación para la arquitectura china. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, que apostaban por la monumentalidad y la espectacularidad, Jiakun siempre se ha centrado en una arquitectura de escala humana, accesible y sensible al contexto local. Su enfoque lo ha llevado a desarrollar proyectos que combinan materiales tradicionales con soluciones innovadoras y sostenibles.
El jurado del Premio Pritzker ha destacado su capacidad para integrar la arquitectura en la vida cotidiana de las personas, su profundo respeto por las tradiciones locales y su sensibilidad hacia las problemáticas sociales. En una época en la que la urbanización acelerada y la globalización han generado ciudades deshumanizadas, la obra de Jiakun se presenta como un ejemplo de cómo la arquitectura puede fomentar el sentido de comunidad y pertenencia.
En este aspecto, su obra se distingue por su enfoque minimalista, el uso de materiales autóctonos y una atención especial a la funcionalidad. De manera que sus proyectos no buscan deslumbrar con gestos grandilocuentes, sino mejorar la calidad de vida de quienes los habitan. Además, su compromiso con la reconstrucción de espacios afectados por desastres naturales lo ha convertido en un referente en la arquitectura social.
Algunas de sus obras más representativas
Museo de Arte de Escultura Luyeyuan (2002). Ubicado en Chengdu, este museo es un ejemplo de cómo Liu Jiakun integra la arquitectura con la naturaleza y la espiritualidad, generando espacios de contemplación.
Memorial a Hu Huishan (2008). Diseñado tras el terremoto de Wenchuan, este proyecto demuestra su capacidad para transformar la arquitectura en un vehículo de memoria y sanación.
West Village Basis Yard (2015). Un complejo urbano que reinterpreta la vida en comunidad dentro de una estructura arquitectónica flexible y multifuncional.
Museo del Ladrillo del Horno Imperial de Suzhou (2016). Un homenaje a la tradición artesanal china, que rescata el valor del patrimonio material e inmaterial de la región.
El Premio Pritzker 2025 reconoce en Liu Jiakun a un arquitecto que ha sabido conjugar la modernidad con la tradición, la innovación con el respeto por la historia y la funcionalidad con la sensibilidad social. Su legado demuestra que la arquitectura no solo construye edificios, sino también vínculos y significados en el tejido social. Con este galardón, se reafirma la necesidad de una arquitectura que dialogue con su entorno y con las personas que la habitan.




