Malpesa, una de las empresas más emblemáticas de la industria cerámica andaluza con más de 100 años de historia, celebra el segundo aniversario de su integración en Grupo La Paloma, consolidando su crecimiento en el mercado internacional. Esta unión estratégica ha sido clave para ampliar la presencia global de Malpesa, posicionándola como un referente en soluciones cerámicas adaptadas a las nuevas tendencias de la arquitectura y la construcción sostenible.
La expansión internacional de Malpesa es uno de los pilares fundamentales de su estrategia post integración. Actualmente, la compañía distribuye sus productos en mercados de cinco continentes, incluyendo destinos estratégicos como Japón, Estados Unidos, Taiwán y Australia. Este crecimiento ha sido posible gracias a la inversión en tecnología avanzada y el desarrollo de un catálogo diversificado, que incluye la exclusiva producción de ladrillo prensado a gran escala, un elemento diferencial en la industria cerámica española.
Francisco Rodríguez, consejero delegado de Grupo La Paloma, subraya que “la incorporación de Malpesa ha enriquecido nuestro portfolio con soluciones cerámicas versátiles y de alta calidad, fortaleciendo nuestra capacidad para responder a las exigencias del sector de la construcción a nivel global.” La sinergia entre ambas compañías ha facilitado la creación de productos innovadores y personalizados para arquitectos y promotores, alineándose con la creciente demanda de materiales sostenibles y estéticos.
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ToggleTradición cerámica con innovación tecnológica
Con sede en Bailén, Jaén, Malpesa es un símbolo de la cerámica andaluza y española. Sus tres plantas de producción, que emplean a más de 50 profesionales especializados, alcanzan una capacidad anual de 300 000 toneladas de ladrillos. La integración en Grupo La Paloma ha permitido no solo preservar este legado, sino también incorporar procesos industriales de última generación para mejorar la eficiencia productiva y ampliar la gama de formatos y acabados cerámicos.
Este equilibrio entre tradición y tecnología convierte a Malpesa en un socio clave para proyectos arquitectónicos internacionales que requieren soluciones cerámicas de alto valor añadido. La apuesta por la innovación se traduce en productos que cumplen con las normativas más exigentes de sostenibilidad, eficiencia energética y diseño, aspectos que son cada vez más decisivos en el sector de la construcción.
Participación en proyectos arquitectónicos de referencia
La trayectoria de Malpesa está marcada por su contribución en importantes obras arquitectónicas que forman parte del patrimonio cultural y urbano de España. Sus ladrillos han sido seleccionados para proyectos emblemáticos como la ampliación del Museo del Prado y el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, ambos liderados por el arquitecto Rafael Moneo, reconocido a nivel internacional.
Además, la marca ha participado en la construcción de infraestructuras clave como las estaciones de tren de Sevilla-Santa Justa y Córdoba, así como en el emblemático Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla. Estos proyectos ejemplifican la calidad y versatilidad de las soluciones cerámicas Malpesa, que combinan funcionalidad, resistencia y estética.
El compromiso social de Malpesa se refleja también en su apoyo al deporte local, patrocinando al Deportivo de Bailén y al equipo Malpesa de balonmano, fortaleciendo así sus raíces en la comunidad jienense.





